Cómo ser salvo?

SEÑALES EN EL CAMINO
DE SALVACIÓN

9ª Señal
Amor, aprecio y obediencia
a la Iglesia


9.   ¿Para qué vivió Jesús?
 ¿Sólo para morir?


Pero … ¿para qué murió Jesús ?  

Para redimirnos, para salvarnos.

.     ¿Cómo nos salva?  ¿Solamente muriendo y resucitando?  

Nos salva así, pero los medios de salvación nos los deja en la Iglesia que funda.  Nos salva a través de su Iglesia. 

La verdad es que si hubiera vivido sólo para morir, hubiera podido morir mucho antes.  Hubiera podido morir en la matanza de los inocentes. 

¿Sería tal vez que tendría que ser adulto para poder morir? 

No pareciera, porque tampoco se deja matar cuando no había llegado su hora (Jn 7, 6 y 12, 23) como decía El.  Y unas cuantas veces evita la muerte:  como cuando anunció en la Sinagoga de Nazaret que en El se cumplía el anuncio de Isaías sobre el Mesías.  ¿Cómo terminó ese anuncio?

Todos en la sinagoga se indignaron al escuchar estas palabras; se levantaron y lo empujaron fuera del pueblo, llevándolo hacia un barranco del cerro sobre el que está construido el pueblo, con intención de arrojarlo desde allí. Pero Jesús pasó por medio de ellos y siguió su camino.  (Lc. 4, 28-30)

¿Será que debía morir en Jerusalén y no en Nazaret?  Pero una vez lo trataron de matar allí, apedreándolo, y no se dejó.  Una discusión larga con los jefes de los judíos terminó así:

Jn 8:
51. En verdad les digo: El que guarda mi palabra no probará la muerte jamás.»
52. Los judíos replicaron: «Ahora sabemos que eres víctima de un mal espíritu. Abrahán murió y también los profetas, ¿y tú dices: "Quien guarda mi palabra jamás probará la muerte"?
53. ¿Eres tú más grande que nuestro padre Abrahán, que murió, lo mismo que murieron los Profetas? ¿Quién te crees?»
54. Jesús les contestó: «Si Yo me doy gloria a Mí mismo, mi gloria no vale nada; es el Padre quien me da gloria, el mismo que ustedes llaman «nuestro Dios».
55. Ustedes no lo conocen, Yo sí lo conozco, y si dijera que no lo conozco, sería un mentiroso como ustedes. Pero Yo lo conozco y guardo su palabra.
56. En cuanto a Abrahán, padre de ustedes, se alegró pensando ver mi día. Lo vio y se regocijó. ».
57. Entonces los judíos le dijeron: «¿Aún no tienes cincuenta años y has visto a Abrahán?»
58. Contestó Jesús: «En verdad les digo que antes que Abrahán existiera, Yo soy.»
59. Entonces tomaron piedras para lanzárselas, pero Jesús se ocultó y salió del Templo.

Vemos, entonces, que Jesús evita la muerte unas cuantas veces.  Aparte de esto, trata de pasar inadvertido, cruzando de un lado a otro en bote, caminando por campos en vez de carreteras, exige a los sanados que no digan quién es El,  a los Apóstoles que no digan que El es el Mesías.

.     ¿Por qué trata Jesús de pasar inadvertido?  ¿Por qué le pedía esa reserva a los que sanaba?

Porque si se declaraba Rey bajo el reinado de los Romanos y el poder de Pilato, lo mataban, lo cual terminó sucediendo. Por eso la inscripción en la Cruz decía:  Rey de los Judíos.  Esa era la causa de la muerte, según los romanos:  que era Rey de los Judíos.

Jesús se dejo matar cuando estuvo listo para morir.  Por eso decía que nadie le quitaba la vida, sino que El mismo la entregaría. 

Jn 10:
17. El Padre me ama porque yo doy mi vida para retomarla de nuevo.
18. Nadie me la quita, sino que Yo mismo la entrego. En mis manos está el entregarla y el recobrarla: éste es el mandato que recibí de mi Padre.»

.     Entonces, ¿por qué pospone la muerte varias veces? 

Porque no viene simplemente a morir, sino a re-establecer el Reino:

«Yo tengo que anunciar también a las otras ciudades la Buena Nueva del Reino de Dios, porque para eso he sido enviado.»  (Lc. 4, 43)

Primero tuvo que darnos la Ley del Reino (Sermón de la Montaña).  Tuvo que formar a los 12, que sustituyen y representan a las 12 Tribus de Israel y así reforma el Reino.  Pero lo más importante es que debía dejar arreglada la sucesión:  el Vicario o Primer Ministro que gobernará el Reino hasta que el Rey regrese, igual que sucedía en el Reino de David.

Así que los Papas son los Primeros Ministros que gobernarán sucesivamente el Reino hasta el regreso del Rey.

Enseguida de designar a Pedro como el Albayit o Mayordomo o Primer Ministro (Mt 16, 18-20) en el versículo que sigue inmediatamente  (Mt 16, 21) comienza a decir que ya va a Jerusalén a entregarse a la muerte.

Enseguida que da las llaves, Jesús dice que está dispuesto a morir.  El Reino es la Iglesia.  El Primer Ministro o Vicario es el Papa.  Por eso el escudo del Vaticano tiene las llaves.

Mt. 16:
18. Y Yo te digo a ti que tú eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia.
19. Yo te daré las llaves del Reino de los cielos

Si Jesús hubiera hablado sólo de Iglesia, los judíos no lo entenderían. Entendían Reino, pero es la misma cosa. 

El Reino de Cristo es el perfeccionamiento del Reino de David.

Es un Reino físico (dinastía davídica), con un Mayordomo, Vicario o Primer Ministro que tiene las llaves, con 12 Apóstoles que sustituyen y representan las 12 tribus de Israel.  

Pero también es un Reino espiritual, que comienza en el corazón cuando dejamos que el Rey gobierne nuestro ser.

.     Otro incidente en que descubrimos que Jesús se considera y se declara Rey :

Mt 17:
24. Al volver a Cafarnaún, se acercaron a Pedro los que cobran el impuesto para el Templo. Le preguntaron: «El maestro de ustedes, ¿no paga el impuesto?»
25. Pedro respondió: «Claro que sí». Y se fue a casa. Cuando entraba, se anticipó Jesús y le dijo: «Dame tu parecer, Simón. ¿Quiénes son los que pagan impuestos o tributos a los reyes de la tierra: sus hijos o los que no son de la familia?»
26. Pedro contestó: «Los que no son de la familia.» Y Jesús le dijo: «Entonces los hijos no pagan.
27. Sin embargo, para no escandalizar a esta gente, vete a la playa y echa el anzuelo. Al primer pez que pesques ábrele la boca, y hallarás en ella una moneda de plata. Tómala y paga por Mí y por ti.»

Esto lo narra San Mateo en el capítulo siguiente a la fundación de la Iglesia.  Buscaban cualquier causal para condenarlo y quisieron acusar a Jesús de que no pagaba el impuesto al Templo. 

En esto vemos que Jesús se consideraba Rey.  Media moneda de plata era lo que tenía que pagar de impuesto al Templo cada judío.   Pero el Rey no tiene que pagar.   El Reino de Dios está por encima de otros reinos.   San Pedro lo debe pescar porque no puede salir de la bolsa de Jesús, el Rey, pues eso sería un signo de sumisión.

Y más señas:  Cristo = Ungido = Rey.  La identidad de Jesús es Rey.  Jesu-Cristo = Jesús Rey.

En la entrada triunfal a Jerusalén, Jesús fue aclamado como hijo de David y venido del Señor, lo que confirmaba la profecía de Zacarías sobre el Rey de Sión, cuyo reino se extendería hasta los confines de la tierra.

Mt 21:
«¡Hosanna al hijo de David! ¡Bendito sea el que viene en el nombre del Señor! ¡Hosanna en lo más alto de los cielos!»

Zac 9:
9. Salta, llena de gozo, oh hija de Sión, lanza gritos de alegría, hija de Jerusalén. Pues tu rey viene hacia ti; El es santo y victorioso, humilde, y va montado sobre un burro, sobre el hijo pequeño de una burra.
10. Destruirá los carros de Efraím y los caballos de Jerusalén. Entonces se podrá romper el arco con flechas, pues El dictará la paz a las naciones. Extenderá su dominio de un mar al otro mar, y desde el Eufrates hasta el fin del mundo.

También se declara Rey
en el interrogatorio de Pilato: 

Jn 18:
37.   Pilato le preguntó: «Entonces, ¿tú eres rey? Jesús respondió: «Tú lo has dicho: Yo soy Rey… para esto he nacido y he venido al mundo.»(Jn 18, 37)

Igual ante Caifás,
Sumo Sacerdote:

Mt 26, 63-64:
63. Pero Jesús se quedó callado. Entonces el sumo sacerdote le dijo: «En el nombre del Dios vivo te ordeno que nos contestes: ¿Eres tú el Mesías, el Hijo de Dios?»
64. Jesús le respondió: «Así es, tal como tú lo has dicho. Y Yo les digo más: a partir de ahora ustedes contemplarán al Hijo del Hombre sentado a la derecha del Dios Todopoderoso, y lo verán venir sobre las nubes del cielo.»

.      Jesús está por encima de los Reyes Davídicos:

San Mateo nos dice que Jesús se declaró mayor que Salomón, el segundo Rey de la dinastía davídica, hijo directo del Rey David. 

En una discusión con los fariseos,
se declaró más que Salomón:

Mt 12:
41. Los ninivitas se levantarán en el Juicio con esta generación y la condenarán; porque ellos se convirtieron por la predicación de Jonás, y aquí hay uno que es más que Jonás.
42. La reina del Mediodía se levantará en el Juicio con esta generación y la condenará; porque ella vino de los confines de la tierra a oír la sabiduría de Salomón, y aquí hay uno que es más que Salomón.

Más que el Rey David:

Mt 22:
41. Aprovechando que los fariseos estaban allí reunidos,
42. Jesús les preguntó: «¿Qué piensan ustedes del Mesías? ¿De quién tiene que ser hijo?» Contestaron: «De David.»
43. Jesús entonces añadió: «¿Cómo es que David llama al Mesías su Señor en un texto inspirado?
44. En un salmo (Sal 110, 1) dice: El Señor ha dicho a mi Señor: Siéntate a mi derecha hasta que ponga a tus enemigos bajo tus pies.
45. Si David lo llama su Señor, ¿cómo puede ser hijo suyo?»
46. Y nadie supo qué contestarle. Desde ese día nadie se atrevió a hacerle más preguntas.

 

9ª Señal
Amor, aprecio y obediencia a la Iglesia
Siguiente:
10. Organización del Reino,
de la Iglesia
Temario Señales de Salvación
inicio arriba homilia.org