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LECCION # 13

DIVISION DEL REINO I:
Reino del Norte (Reyes y Profetas)
Invasión Asiria y formación de Samaria
1 Reyes 12 a 2 Reyes 16

1.     ¿Cuántos reyes ha tenido el Reino y cuál fue la principal obra de cada uno?        

       Recordemos que el Reino fue iniciado con Saúl, quien unificó el Reino; luego vino David, quien lo expandió a través de conquistas.

Mapa del Reino de Saúl, David y Salomón
Mapa del Reino de
Saúl, de David y de Salomón

Luego vino Salomón, que construyó cosas muy importantes, principalmente el Templo.  Pero las construcciones las hizo financiándolas con impuestos al pueblo, tomó sus tierras y usó a sus hijos. 


2.     ¿A qué recuerda este problema que se presenta con Salomón?

Esto fue lo que profetizó Samuel cuando Israel pidió un rey. (1 Sam 8, 11-18) 

Salomón termina su reinado muy mal, pues, aunque fue un hombre de sabiduría excepcional, hacia el final se convirtió en idólatra.


3.
     ¿Qué hace Yavé con Salomón?

Entonces Yavé dijo a Salomón: «No has guardado mi Alianza, ni los preceptos que te había ordenado. Por esto te quitaré una parte de tu reino y se la daré a un servidor tuyo.  Sólo que, en atención a David, tu padre, no te lo quitaré mientras tú vivas, sino que lo arrancaré de manos de tu hijo.  Además no le quitaré todo el reino, sino que le dejaré una tribu en atención a David, mi siervo, y a Jerusalén, la ciudad que elegí para mí.» (1 Rey 11, 11-13)

Leer Resumen Bíblico:
DIVISION DEL REINO


4.     ¿Cómo leer este período de la Biblia que trata de la División del Reino?

Este es el período más oscuro de la historia de Israel, por lo que significa que el Reino se divida, pero también se torna oscuro y confuso para el lector de la Biblia.

Hasta ahora la narración de la historia ha sido directa en una sola línea.  Pero a partir de este momento se divide la narración y hay una doble narración.  La Biblia comienza a hablarnos del Reino del Norte y del Reino del Sur.

Gráfico División del Reino de Israel
Gráfico División del Reino

Y para completar la confusión, aparecen los Profetas, y unos hablan al Norte y otros al Sur, e inclusive hay unos que no hablan ni al Norte ni al Sur, sino a algún pueblo gentil.  Entonces tenemos que saber a quiénes está hablando cada profeta y cuál es el contexto político bajo el cual está hablando.  Dado que los Profetas calzan en este período, tendremos unos cuantos libros suplementarios.


5.     ¿Por qué se divide el Reino?

La causa subyacente es el disgusto de la gente por la cantidad de impuestos que exigió Salomón.


6.
     ¿Quién    era    el    sucesor    de Salomón?

Su hijo Roboam.  Roboam, fue a Siquem, donde todo Israel se había reunido para proclamarlo rey.  Lo supo Jeroboam, hijo de Nabat, y volvió de Egipto, pues allí se había establecido luego de escapar de manos de Salomón. (1 Reyes 12, 1-2)


7.     Y ¿quién es este Jeroboam y por qué ha huido?

 Era un servidor de Salomón, que se levantó contra el Rey, porque un profeta le había anunciado que Yavé dividiría el Reino y que le daría a él 10 tribus.  Por eso había huido de Salomón yéndose a Egipto.

Jeroboam era hijo de Nabat, efratita de Sereda. Su madre era una viuda llamada Cerva. Estaba al servicio de Salomón y también se levantó contra el rey.  Las cosas fueron así: Salomón estaba edificando la muralla en el punto más débil de la ciudad de su padre David, con hombres reclutados en todo el país. Entre ellos estaba Jeroboam, hombre fuerte y valeroso.  Salomón vio cómo este joven hacía su trabajo y lo puso al frente de todos los trabajadores requeridos en las tribus de José.  Un día que salió Jeroboam de Jerusalén, el profeta Ajías, de Silo, lo encontró en el camino. Este iba cubierto con un manto nuevo y estaban los dos solos en el campo. Ajías tomó el manto nuevo que llevaba, lo rasgó en doce pedazos y dijo a Jeroboam: «Tómate diez pedazos porque así dice Yavé, Dios de Israel: Voy a dividir el reino de Salomón.  A ti te daré diez tribus y a Salomón le dejaré solamente una tribu, para cumplir mis promesas a David y porque Jerusalén es la ciudad que me elegí entre todas las tribus de Israel.

Esto sucederá porque ha adorado a Astarté, diosa de los sidonios, a Camos, dios de Moab, y a Milcom, dios de los amonitas. No ha seguido mis caminos ni ha hecho lo que me parece justo ni ha observado mis leyes y mis mandamientos como su padre David.  No le quitaré todo el reino e incluso lo mantendré como rey hasta el fin de su vida, en atención a David, mi siervo, a quien elegí y que guardó mis mandatos y preceptos.  Pero sí tomaré el reino de manos de su hijo y te daré las diez tribus.

A su hijo, sin embargo, le guardaré una tribu, pues quiero que mi servidor David tenga siempre su lámpara encendida en mi presencia en Jerusalén, la ciudad que Yo elegí para poner en ella mi Nombre.

Te tomaré a ti y te haré reinar sobre cuanto desees y serás rey de Israel.  Si escuchas todo cuanto te ordene, sigues mis caminos y haces lo que me agrada, guardando mis decretos y mandamientos como hizo David, mi siervo, Yo estaré contigo y te edificaré una casa estable como se la edifiqué a David, y te entregaré Israel y humillaré a los descendientes de David, pero no para siempre.»

Salomón trató de dar muerte a Jeroboam, pero éste se escapó y se fue a refugiar a Egipto junto a Sesac, rey de Egipto, y allí estuvo hasta la muerte de Salomón.  (1 Rey 11, 26-40)


8.     ¿Qué sucede, entonces, en el momento de ungir como rey a Roboam, hijo de Salomón?

El primer rey de Judá
Roboam, primer rey de Judá

Cuando están a punto de ungir como rey a Roboam, hijo de Salomón, Jeroboam está presente y lo confronta acerca de cómo manejar el Reino.  Y le dijo, junto con los jefes de Israel: 

«Tu padre nos ha impuesto un yugo pesado; alivia tú los duros trabajos que nos exigió, y el yugo pesado que nos impuso, y te serviremos.»   Roboam les respondió: «Váyanse y vuelvan dentro de tres días.» Y el pueblo se fue  (1 Rey 12, 4-5).

Entonces Roboam consultó a los ancianos experimentados que habían asesorado a Salomón y también consultó a los amigos de su generación.  No tomó el consejo sabio de los mayores y decidió de acuerdo a sus amigos.


9.     ¿Qué decidió Roboam?

Siguió el consejo de los jóvenes y, en vez de aliviar al pueblo la pesada carga que tenían cuando Salomón, decidió hacerla más fuerte y más pesada (1 Re 12, 6-11), además de manera altanera y amenazante:

«Mi padre los trató duramente, pero yo los trataré peor. Mi padre los azotaba con látigos y yo pondré a las cuerdas ganchitos de hierro.»  (1 Rey 12, 11)


10.     ¿Qué resultado tiene esta actitud severa de Roboam?

La división del Reino, que se lee en este versículo:    La gente de Israel comprendió que el rey no quería hacerles caso, y le respondieron en los mismos términos: «¿Qué tenemos que ver con David y con sus hijos? No es de nuestra familia, ¡arréglate con los tuyos, hijo de David! Los de Israel, vámonos.» Así, pues, los israelitas volvieron a sus tiendas.  (1 Re 12, 16)


11.     ¿Quiénes   se    quedan    con Roboam?

Solamente los israelitas del sur, los del país de Judá, reconocieron a Roboam por su rey.  (1 Re 12, 17)

Mapa división del reino
Mapa división del reino

Entonces Roboam reina en el sur, con las tribus de Judá y Benjamín + Levitas, tomando el nombre de Judá.

Jeroboam reina en el norte (las otras 10 Tribus y sin Levitas), tomando el nombre de Israel.


12.     Pero Jeroboam tiene un problema.  ¿Cuál será?

Tiene tierra, tiene súbditos, pero no tiene Templo y no tiene Sacerdotes.

¿Dónde están el Templo y los Sacerdotes?

El Templo está en Jerusalén que es la capital de Judá.  Y los Sacerdotes también están en Judá, porque los Levitas quedaron en el Sur.


13.     Entonces    ¿qué    se    le    ocurre   a Jeroboam?

Se le ocurre algo que será el hundimiento del Norte: 

Jeroboam pensó: «El reino podría muy bien volver otra vez a los descendientes de David.  Si este pueblo continúa yendo a Jerusalén para ofrecer sus sacrificios en la Casa de Yavé, se reconciliarán con su señor Roboam, rey de Judá. Entonces me matarán y mi reino volverá a Roboam.»  Pidió consejo el rey, e hizo dos terneros de oro. Luego dijo al pueblo: «Déjense de ir a Jerusalén para adorar. Aquí están tus dioses, Israel, que te sacaron de Egipto.»  Colocó uno de los terneros en Betel, y el otro en Dan.  Este fue el origen del pecado. El pueblo llevó su ternero en procesión hasta Dan. Jeroboam construyó santuarios en las lomas y estableció como sacerdotes a hombres comunes que no eran de la tribu de Leví. (1 Re 12, 26-31)


14.
     ¿Qué está haciendo Jeroboam?  ¿Por qué será esto el hundimiento del reino del Norte llamado Israel?

Está estableciendo una religión propia:  sus propios dioses, sus propios sacerdotes, sus propias fiestas, sus propios santuarios.

Esto, por supuesto, es el origen de la decadencia del Norte.


15.     ¿Qué hace Yavé?

Utiliza de nuevo al profeta Ajías, el mismo que le predijo que gobernaría a 10 de las Tribus.  Ajías manda un mensaje a Jeroboam con su esposa.  Esta había ido disfrazada donde el profeta por la enfermedad de su hijo.

Pero Yavé le había dicho (al profeta): «La esposa de Jeroboam viene a ti, haciéndose pasar por otra, para consultar acerca de su hijo enfermo. Cuando ella entre, le dirás esto.»  Cuando pasaba la puerta, Ajías oyó sus pasos y le dijo: «Entra, esposa de Jeroboam, ¿por qué quieres pasar por otra?

Tengo un duro mensaje para ti.  Vete a decirle a Jeroboam esta palabra de Yavé: Te destaqué en medio del pueblo y te puse como jefe de Israel, quité este reino a los hijos de David para dártelo, pero tú no has imitado a mi siervo David. El ha cumplido mis mandamientos y me ha servido con todo su corazón, haciendo lo que me agrada, mientras que tú te has portado peor que los anteriores reyes. Me has hecho enojar haciéndote otros dioses, dioses que no son más que estatuas; y a mí me has dejado tirado.


Jeroboam y sus idolos

Yavé dispersará a los hijos de Israel por todas las naciones debido a los pecados que Jeroboam ha cometido y en los cuales arrastró a su pueblo (1 Re 14, 7-9 y 16)


16.    ¿Qué podemos observar en el versículo 21 de este Capítulo 14 de 1 Reyes?

En 1 Re 14, 21 la narración se pasa del Norte al Sur.

En esta lección nos estamos concentrando sólo en el Reino del Norte, Israel, pero sólo veremos este detalle sobre el Reino del Sur o Judá:

Volvamos al reinado de Roboam, hijo de Salomón, en el país de Judá. Tenía cuarenta y dos años cuando comenzó a reinar y reinó diecisiete años en Jerusalén, la ciudad que había elegido Yavé entre todas las tribus de Israel para poner en ella su nombre. Su madre, Naamá, era amonita.(*) El pueblo de Judá se portó muy mal con Yavé; lo ofendieron mucho más de lo que habían hecho sus padres con los pecados que cometían; también ellos se construyeron santuarios en las lomas, cipos e ídolos en toda colina elevada y bajo todo árbol frondoso.

Incluso hubo prostitución masculina en aquel país que renovaron todas las abominaciones de las gentes que Yavé había expulsado ante los hijos de Israel. (1 Re 14, 21-24)

 (*)  Reina Madre, que siempre se menciona en los Reyes de Israel.

Tabla de los Reyes de Israel

Tabla de los Reyes de Judá

Como podemos ver en estas tablas, los Reyes del Norte son malos.  Y los del Sur no son mucho mejores.  Y, a pesar de esto, sabemos que del Sur surgirá el León de Judá, la descendencia de la Mujer del Génesis, Jesús, el Mesías.

En el Sur hay una sola dinastía real.  En el Norte se suceden 9 dinastías diferentes:  familias matando a otras familias, luchando por el poder real.

La próxima lección tratará sobre el Reino del Sur, sus reyes y los Profetas que hablaron al Sur.  Y, dentro de este marasmo de reyes, en la próxima lección veremos cómo Atalía, hija de Ajaz y Jezabel, que son del Norte, logra ser Reina del Sur, por poco tiempo.  Con Atalía va a parecer como si se extinguiera la descendencia de David, pero no fue así.  Veremos…


17.     ¿Cómo calzan los Profetas en esta narración?

Unos Profetas hablan para el Reino del Norte, otros para el Reino del Sur.  Y aún otros para países extranjeros.

Tabla de los Profetas

Hay unos cuantos profetas que no escribieron (Elías y Eliseo son Profetas y no tienen libros específicos para ellos).  Y hay unos que escribieron.   Y entre éstos hay Profetas Mayores (Isaías, Jeremías, Ezequiel) y Profetas Menores, según la dimensión de sus escritos.  Todos los profetas son importantes.

Los Profetas de Israel trabajaban en conjunto con los Sacerdotes, cuyo trabajo era de suma importancia.  Muchas veces también informaban a los Reyes de los deseos de Yavé.

Los Sacerdotes venían de la Tribu de Leví.  Los descendientes de Aaron eran los llamados Sacerdotes; los demás eran Levitas.  Recordemos que éstos recibieron 48 ciudades cuando se repartió la Tierra Prometida.

El Rey David estableció cómo debían trabajar los Sacerdotes:  2 semanas por año debían ir a Jerusalén para ofrecer el sacrificio, cuidar el Templo.  El resto de las 50 semanas de cada año, debían estar en sus ciudades enseñando la Palabra de Dios, la Ley.


18.    Pero … ¿qué problema tienen en el Norte?

Que Jeroboam estableció sus propios Sacerdotes, independientes de los Levitas.


19.    ¿Qué profetas hablaron para el Norte?

Elías, Eliseo, Amós, Oseas, Jonás.

Gráfico Profetas
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Gráfico de la División del Reino
Gráfico de la División del Reino. Click para ampliar

Ver también: Tabla de los Profetas

Abdías profetizó para los Edomitas (descendientes de Esaú), que Edom sería destruido y sucedió posteriormente la destrucción de Edom con el reino de Babilonia.


20.    ¿Qué recuerdan del Profeta Elías?

Elías (1 Rey 18) es uno de los profetas no-escritores.

Leer Resumen Bíblico:
ELIAS

Ajab es el rey en este momento, el más despiadado de todos los reyes del Norte, y su esposa es –nada menos- que Jezabel.  A solicitud de ella, Ajab había construido templos al dios Baal y también a Moloc, al cual se ofrecían sacrificios de niños.  Además no habían Sacerdotes de Yavé en el Norte, por lo que no había quien enseñara a los israelitas.  Con esto se estaba perdiendo totalmente la fe en Yavé.

Por eso Dios envía al Profeta Elías para que a través de él pudiera resurgir la verdadera fe del Pueblo de Israel.

Elías anuncia una terrible sequía de tres años y medio.  Era un castigo a Ajab y al pueblo, por su idolatría y a la vez era un llamado a la conversión.

Elías anuncia una terrible sequía

Elías, del pueblo de Tisbé, en Galaad, dijo a Ajab: «Por la vida de Yavé, el Dios de Israel a cuyo servicio estoy, no habrá estos años lluvia ni rocío mientras yo no mande.»  Luego habló Yavé a Elías diciendo:  «Levántate y dirígete al oriente; te esconderás cerca del torrente de Kerit, al este del Jordán.  Tomarás agua del torrente y, en cuanto al alimento, he ordenado a los cuervos que te lo den allí.» (1 Reyes, 17, 1-4)

Elías recibe pan de los cuervos

Para entender mejor las travesías de Elías ver el siguiente mapa de Israel:

Mapa de Israel en relieve

El siguiente mapa señala las rutas de Elías y de Eliseo, su sucesor:


21.   ¿Cuál fue la siguiente misión del Profeta Elías?

Fue el episodio con la viuda de Sarepta (entre Tiro y Sidón): que iba a morir de hambre junto con su hijo, pues por la sequía no había comida.

Entonces habló Yavé a Elías: «Levántate, anda a Sarepta, pueblo que pertenece a los sidonios, y permanece allí, porque he ordenado a una viuda que te dé comida.» (1 Rey 17, 8-9)


El profeta Elías y la viuda de Sarepta


22.     Han pasado ya 3 años.  ¿Qué dice Yavé a Elías?

Yavé manda a Elías a  anunciar que pronto enviará lluvia sobre el país.

Pasado mucho tiempo, Yavé habló a Elías, al tercer año, y le dijo: «Vete y preséntate a Ajab, pues nuevamente mandaré la lluvia sobre este país.»  Y partió Elías para presentarse a Ajab. (1 Reyes 18, 1-2)

Cuando Ajab vio a Elías, le dijo: «Ahí vienes, ¡peste de Israel!»  Contestó Elías: «No soy yo la peste de Israel, sino tú y tu familia, que han abandonado los mandamientos de Yavé para servir a Baal. (1 Rey 18, 17-18)


23.     ¿Qué hace Elías para revivir la fe del Pueblo del Norte,  llamado ahora Israel, para que sepan quien es el Dios verdadero?

Elías hace una proposición a Ajab, la cual acepta.

Ahora bien, manda que se reúnan conmigo en el monte Carmelo todos los israelitas y los cuatrocientos cincuenta profetas de Baal a quienes mantiene Jezabel.» (1 Rey 18, 19).

Elías quiso enfrentarse a los profetas de Baal.  Se reunieron en Monte Carmelo (1 Rey 18, 20), el cual es una cadena montañosa situada al norte de Samaria, a la altura del Mar de Galilea pero bien al oeste, proyectándose hacia el Mediterráneo, originando el Cabo Carmelo.  El sacrificio de Elías sucedió en alguna altura de esas montañas. 

Mapa del Monte Carmelo en Israel
El Cabo Carmelo

Y allí hoy en día, cerca del mar está un famoso Monasterio Carmelita.

Monasterio Carmelita en el Monte Carmelo

Elías comenzó confrontando la fe que el pueblo tenía en los ídolos y les instó a optar por Dios o por los ídolos:

Entonces Elías se dirigió a todo el pueblo: «¿Hasta cuándo van a danzar de un pie en el otro? Si Yavé es Dios, síganlo; si lo es Baal, síganlo a él.» El pueblo quedó callado. (1 Rey 18, 21)

Elías comenta: «Yo solo he quedado de los profetas de Yavé. En cambio los profetas de Baal son cuatrocientos cincuenta.  (1 Rey 18, 22)

En el Monte Carmelo reunidos Elías y los de Baal, junto con el pueblo, Elías reta a los profetas de Baal:

Que nos den dos novillos; que ellos elijan uno, que lo despedacen y lo pongan sobre la leña para el sacrificio sin prenderle fuego. Yo haré lo mismo con el otro y lo pondré sobre la leña sin prenderle fuego.  Ustedes, pues, rogarán a su Dios y yo invocaré el Nombre de Yavé. El verdadero Dios es el que responderá enviando fuego.» El pueblo respondió: «Está bien.» (1 Rey 18, 23-24)

Hicieron su ritual los profetas de Baal y no sucedía nada.  Así que Elías se burló de ellos: 

Tomaron el novillo, lo prepararon y estuvieron rogando desde la mañana hasta el mediodía, diciendo: «Baal, respóndenos.» Pero no se oyó ni una respuesta, y danzaban junto al altar que habían hecho.  Cuando llegó el mediodía, Elías empezó a burlarse de ellos, diciendo: «Griten más fuerte, cierto que Baal es Dios, pero debe estar ocupado, debe andar de viaje, tal vez está durmiendo y tendrá que despertarse.»  Ellos gritaron más fuerte y, según su costumbre, empezaron a hacerse tajos con cuchillo hasta que les brotó la sangre. (1 Rey 18, 26-28)

Nada sucedió con el novillo de Baal.  Entonces procedió Elías con su sacrificio a Yavé:

Entonces Elías … tomó doce piedras, según el número de las tribus de los hijos de Jacob, a quien Yavé se había dirigido para darle el nombre de Israel, y levantó un altar a Yavé; en seguida hizo alrededor del altar una zanja que contenía como treinta litros, acomodó la leña, descuartizó el novillo, y lo puso sobre la leña.
Ordenó entonces: «Lleven cuatro cántaros de agua y échenla sobre la víctima y sobre la leña.» La echaron y Elías dijo: «Otra vez.» Y tres veces hicieron lo mismo.  El agua corrió alrededor del altar y hasta la zanja se llenó de agua.
A la hora en que se hacen los sacrificios, la tarde, se acercó el profeta Elías y oró así: «Yavé, Dios de Abraham, de Isaac y de Israel, que se sepa hoy que tú eres Dios en Israel y que yo soy tu servidor y que por orden tuya he hecho todas estas cosas. Respóndeme, Yavé. Respóndeme y que todo el pueblo sepa que Tú eres Dios, y que Tú conviertes sus corazones.»

Elías enfrenta a los profetas de Baal

Entonces bajó el fuego de Yavé, que devoró al novillo del sacrificio y la leña, y absorbió el agua de la zanja. (1 Rey 18, 31-38)


24.     ¿Cómo reacciona el pueblo?

Viendo esto, el pueblo cayó, rostro en tierra, y exclamó: «¡Yavé es Dios! ¡Yavé es Dios!»  (1 Rey 18, 31-39.

Al ver el asombroso milagro, la gente volvió a creer en Yavé y lo adoraron postrados.  Y el otro milagro fue la lluvia, que terminó con el hambre debida a la sequía de más de tres años. 


25.    ¿Y los Profetas de Baal?

Elías los eliminó.  Elías dijo: «Apresen a los profetas de Baal: que no escape ninguno.» Una vez apresados, Elías los hizo bajar al torrente de Cisón, y los degolló allí. (1 Rey 18, 40)


26.     ¿Qué enseñanzas podemos sacar para nosotros de este pasaje?

1º.     No podemos estar con Dios y con el diablo, como pretendía estar el pueblo de Israel con los ídolos y con Yavé.  No se puede servir a Dios y al diablo.  No se puede creer que estando con el demonio, podemos estar también con Dios.  Respondernos con sinceridad:  ¿estamos con Dios o en contra de El?  ¿Vacilamos entre Dios y nuestros deseos?  ¿O estamos decididos por Dios?

2º.     La sequía prolongada fue un castigo que era una llamada de Dios, pero  tiene también un simbolismo:  la sequía que se apodera de nuestra alma cuando nos alejamos de Dios.  La lluvia es la gracia de Dios para nuestra alma cuando nos convertimos y optamos por poner a Dios de primero en nuestra vida.


27.     Pero … ¿qué hace el Rey Ajab y qué hace Elías?

Ajab contó a Jezabel todo lo que había hecho Elías y cómo había dado muerte a cuchillo a todos los profetas de Baal.
Elías tuvo miedo y huyó para salvar su vida.  Caminó por el desierto todo un día y se sentó bajo un árbol. Allí deseó la muerte y se dijo: «Ya basta, Yavé. Toma mi vida, pues yo voy a morir como mis padres.»
Después se acostó y se quedó dormido debajo del árbol. Un ángel vino a tocar a Elías y lo despertó diciendo: «Levántate y come.»  Elías miró y vio a su cabecera un pan cocido sobre piedras calientes y un jarro de agua. Después que comió y bebió, se volvió a acostar.  Pero por segunda vez el ángel de Yavé lo despertó diciendo: «Levántate y come; si no, el camino será demasiado largo para ti.»


El Angel lleva pan y agua a Elías

Se levantó, pues, para comer y beber, y con la fuerza que le dio aquella comida, caminó cuarenta días y cuarenta noches hasta llegar al cerro de Dios, el Horeb.
Allí se dirigió hacia la cueva y pasó la noche en aquel lugar. Y le llegó una palabra de Yavé: «¿Qué haces aquí, Elías?» 
El respondió: «Ardo de amor celoso por Yavé, Dios de los Ejércitos, porque los israelitas te han abandonado, han derribado tus altares y han muerto a espada a tus profetas. Sólo quedo yo, y me buscan para quitarme la vida.» (1 Rey 19, 1-10)


28.     ¿Qué había sucedido en el Monte Horeb unos 500 años antes?

Allí Yavé le entregó a Moisés las Tablas de la Ley.  Nótese que la travesía de Elías fue larguísima en distancia y en tiempo (40 días). 

Recorrido de Elías desdeMonte Carmelo
Mapa del Reino de Saúl, de David y de Salomón
para ver la distancia que recorrió Elías
desde el Monte Carmelo –donde está señalado Meggido- hasta el Sinaí y el Monte Horeb


29.     ¿Cómo consuela Dios a Elías en el Monte Horeb?

Dios le anuncia a Elías que El va a pasar:  Entonces se le dijo: «Sal fuera y permanece en el monte esperando a Yavé, pues Yavé va a pasar.»  Y pasó un huracán, un terremoto, un rayo, pero Dios no está ni en el huracán,  ni en el terremoto, ni en el rayo.

Y después del rayo se sintió el murmullo de una suave brisa.  Allí sí estaba Dios:

Elías al oírlo se tapó la cara con su manto, salió de la cueva y se paró a su entrada. Y nuevamente se le preguntó: «¿Qué haces aquí, Elías?»  El respondió: «Ardo de amor celoso por Yavé, Dios de los Ejércitos, porque los israelitas te han abandonado, derribando tus altares y dando muerte a tus profetas. Sólo quedo yo, y quieren matarme.»  Yavé le dijo: «Vuelve por donde viniste atravesando el desierto y anda hasta Damasco. Tienes que establecer a Eliseo para ser profeta después de ti. (1 Reyes, 19, 13-16)


30.    ¿Por qué se fue Elías tan lejos hasta el Monte Horeb?

Elías estaba huyendo de Ajaz y Jezabel.  Además estaba desilusionado por la actitud de Israel.  Eso es lo que le dice Elías a Yavé dos veces:  «Ardo de amor celoso por Yavé, Dios de los Ejércitos, porque los israelitas te han abandonado, derribando tus altares y dando muerte a tus profetas.  Sólo quedo yo, y quieren matarme.» (1 Rey 18, 14)

Creía, además, que era el único profeta que quedaba fiel a Yavé.  Va al Horeb para protegerse y buscando consuelo de Dios, sabiendo que allí Dios se había manifestado a Moisés.

Dios, evidentemente, lo deja refugiarse allí y buscarlo allí, pues el Ángel le dice «Levántate y come; si no, el camino será demasiado largo para ti.»


31.    Pero entonces … ¿por qué Dios le dice «¿Qué haces aquí, Elías?»?

Posiblemente para que el Profeta tomara conciencia de su desilusión con la actitud de Israel, de su malestar por esto y, además, de que está buscando a Dios donde se manifestó a Moisés.  Dios, entonces, lo envía de nuevo hacia el Norte a cumplir su misión de establecer a Eliseo como profeta.

Sin embargo, al manifestársele en la suave brisa, le da otro consuelo:  «no estás solo, dejaré en Israel a siete mil hombres, que son todos los que no se arrodillaron ante Baal, ni lo besaron.»  (1 Rey 19, 18)


32.     ¿Qué más sabemos sobre Jezabel y Ajab?

Y después de esto el Libro 1 de Reyes 21 nos presenta la barbaridad que Jezabel y Ajab hicieron contra Nabot:  querían su viña que estaba al lado del palacio del rey.  Y, para quedarse con esas tierras,  lo mandaron a matar, buscando testigos falsos que lo condenaran.

Pero Dios finalmente los condenó a muerte por esto.

Una palabra de Yavé llegó a Elías de Tisbé, diciéndole:  «Levántate y ve al encuentro de Ajab, rey de Israel en Samaria. Está en la viña de Nabot, para tomar posesión de ella.   Le dirás esto de mi parte: ¿Así que, después de matar, te adueñas de la herencia? Luego le dirás: En el mismo lugar en que los perros han lamido la sangre de Nabot, lamerán la tuya.»
Ajab dijo a Elías: «¡Me encuentras aquí, enemigo mío!» Este respondió: «Aquí te encuentro, porque tú has actuado como un pérfido y has hecho lo que no le gusta a Yavé.  Por eso yo mismo traeré el mal sobre ti. Barreré tu descendencia y exterminaré todo varón de tu familia.  Tu descendencia desaparecerá como la de Jeroboam y la de Basá, porque arrastraste a tu pueblo al pecado y a mí me has enojado. Tus hijos no serán sepultados.
A los de tu familia que mueran en la ciudad se los comerán los perros y a los que mueran en el campo se los comerán las aves de rapiña.
También ha hablado Yavé contra Jezabel, tu esposa. Los perros comerán a Jezabel en el campo de Jezrael.»
No hubo como Ajab, que se prestara a hacer el mal a los ojos de Yavé, instigado por su esposa Jezabel.  Su proceder fue muy abominable, ya que seguía a los repugnantes ídolos, igual que los amorreos, a quienes Yavé quitó el país para dárselo a Israel. (1 Reyes 21, 17-26)


33.     ¿Cómo sucedió la desaparición de Elías en el carro de fuego?

Yavé se llevó a Elías al cielo en un remolino. Así sucedió: Elías y Eliseo habían salido de Guilgal.

Cincuenta hermanos profetas de Jericó los acompañaron a cierta distancia. Mientras tanto, Elías y Eliseo se detenían a orillas del Jordán.  Tomó entonces Elías su manto, lo enrolló y golpeó las aguas, que se apartaron por ambos lados, y atravesaron en seco por medio del río. Cuando lo pasaron, dijo Elías a Eliseo: «Voy a ser llevado lejos de ti. Pídeme antes lo que quieras que haga por ti.» Eliseo dijo: «Haz que tenga lo mejor de tu espíritu.»  Elías dijo: «Pides una cosa difícil, pero, si alcanzas a verme cuando sea llevado lejos de ti, lo tendrás. Si no, no lo tendrás.»

Significa que si alcanzaba a verlo,  eso era señal de que había recibido el Espíritu Santo.

Mientras caminaban conversando, un carro de fuego con caballos de fuego se colocó entre ellos, y Elías subió al cielo en un remolino.

Elías arrebatado en un remolino de fuego

Eliseo lo vio alejarse y clamaba: «¡Padre, padre mío, carro de Israel y su caballería!»  Luego Eliseo no lo vio más. Tomó sus vestidos y los desgarró.

(Este gesto tenía significado de duelo.  Puede pensarse también que de ese momento en adelante llevaría el manto de Elías)

Después recogió el manto que se le había caído a Elías y volvió a la orilla del Jordán.  Golpeó las aguas con el manto, pero no se dividieron las aguas. Entonces exclamó: «¿Dónde esta Yavé, el Dios de Elías?» Y, como golpeara las aguas, se dividieron y pasó Eliseo.  (2 Rey 2, 1 y 7-14)

Al invocar a Yavé sí se partieron las aguas.  Siempre el poder viene de Dios, no de persona alguna, como pensaba Eliseo.  Eliseo fue el Profeta sucesor de Elías, pero el espíritu que recibió no fue el de Elías, fue el Espíritu Santo.


34.     ¿Cómo interpretar este hecho tan sorprendente?

El carro de fuego es una manifestación de Dios que, de manera fulgurante, trasladaba a Elías.  Es una Teofanía, como la del Horeb a Moisés.  De allí que ese fuego en el que Elías fue movido podía dar la sensación a Eliseo de que fueran carros y caballos encendidos, imágenes de guerra, que corresponderían al Ejército de Yavé, quien es el Dios de los Ejércitos

Lo importante es que se trata de un hecho definitivamente milagroso, fuera de las leyes normales de la naturaleza, como tantas otras cosas que hemos visto en esta historia.

Eliseo fue el único que vio el llamado rapto de Elías.  Por cierto no pudo ser un traslado al Cielo, sino en dirección hacia el Cielo, pues al Cielo no podía ir, ya que Jesús aún no lo había abierto con la Redención.

Otros 50 profetas que estaban del otro lado del Jordán no vieron lo sucedido y  buscaron a Elías infructuosamente varios días, contrariando las instrucciones de Eliseo, quien sencillamente guardaba silencio al respecto y sólo decía que no había que buscarlo.

Queda en el aire la cuestión de si Elías vive o murió.  El texto deja entrever que no murió, pero no lo llega a afirmar directamente.  La Iglesia no se ha pronunciado sobre este asunto.

Sabemos que Elías aparece junto con Moisés hablando de la próxima Pasión y Muerte de Jesús en el Monte Tabor durante la Transfiguración.

Se ha dicho que Elías volverá.  Sin embargo, Jesús mismo zanjó toda duda sobre la vuelta de Elías al afirmar que “Elías ha venido ya en la persona de Juan Bautista” (Mc 9, 13 y Mt 17, 12-13).


35.     ¿Qué conocemos de Eliseo?

Eliseo profetizó para el Norte, para Israel, exhortándolos a mantenerse fieles al Señor.  Dios hizo muchos milagros a través de Eliseo.

Leer Resumen Bíblico: 
ELISEO

El más famoso milagro que conocemos es la curación de Naamán, el Sirio.

Naamán era el jefe del ejército del rey de Aram. Naamán era muy estimado.  Gozaba del favor del rey porque Yavé se había valido de él para conducir a la victoria el ejército de los arameos. Pero este valiente estaba enfermo de lepra.

Un día, unos soldados arameos entraron al país de Israel y se llevaron cautiva a una muchachita, que quedó al servicio de la mujer de Naamán.  Ella dijo a su patrona: «Ojalá mi señor se presentara al profeta que hay en Samaria, pues él le sanaría la lepra.»
Naamán, pues, llegó con su carro y sus caballos, y se detuvo ante la casa de Eliseo.  Eliseo mandó un mensajero a decirle: «Anda al río Jordán y lávate siete veces, y tu carne se volverá como antes y serás purificado.»
Naamán se enojó y se retiró. Había pensado: «A mi llegada saldrá personalmente a encontrarme, se detendrá y rogará a Yavé. Con su mano tocará la parte enferma y quedaré sano.  ¿Acaso no son mejores el Abaná y el Farfar, ríos de Damasco, que todos los ríos del país de Israel? ¿No podría bañarme en los ríos de Damasco para mejorarme de la lepra?»
Sus servidores se acercaron a él cuando se iba, y le dijeron: «Padre, si el profeta te hubiera mandado hacer una cosa difícil, ¿no la habrías hecho? Y ¡qué fácil es bañarte, como el profeta te ha ordenado!»
Naamán aceptó bajar al Jordán y se bañó siete veces, como le había dicho Eliseo. Su piel se puso suave como la de un niño y quedó purificado.
Entonces Naamán regresó al hombre de Dios con toda su gente. Entró y le dijo: «Ahora sé que no hay en el mundo otro Dios que el de Israel. (2ª Rey 5, 2-15)

Naamán el sirio, queda curado
al bañarse en el rio Jordán


36.     ¿Fueron las aguas del Jordán las que curaron a Naamán?

Fue el poder omnipotente de Dios lo que lo curó, usando como medio material el agua del Jordán.


37.     ¿Qué significado tiene este episodio?

Dios se vale de una enfermedad tan fea como la lepra, en una persona importante como era Naamán, para que se convirtiera y diera testimonio del milagro del Dios de Israel.

La lepra representa la situación del alma en pecado. Pero para recibir el perdón y la curación hay que cumplir con las condiciones exigidas.


38.    ¿Qué notaron de cómo los sirvientes de Naamán fueron instrumentos importantísimos en su curación y su conversión al Dios verdadero?

La jovencita que fue llevada esclava a Siria fue la que informó a la esposa de Naamán de un profeta de Israel que hacía milagros.  Un aparente mal:  rapto de una joven israelita para esclavizarla en Siria, fue un instrumento indispensable para este milagro.

El empleado que fue con él lo convenció de que se bañara en el Jordán.  Naamán aprendió humildad a través de sus sirvientes.


39.     ¿Cuándo es mencionado este pasaje de Naamán y Eliseo en el Nuevo Testamento y también el de la viuda de Sarepta y Elías?

Fue cuando Jesús leyó el libro del Profeta Isaías en la Sinagoga de Nazaret y no creyeron que en El se cumplía la Profecía de Isaías.  Entonces dijo:

«Ningún profeta es bien recibido en su patria.  En verdad les digo que había muchas viudas en Israel en tiempos de Elías, cuando el cielo retuvo la lluvia durante tres años y medio y un gran hambre asoló a todo el país. Sin embargo Elías no fue enviado a ninguna de ellas, sino a una mujer de Sarepta, en tierras de Sidón.  También había muchos leprosos en Israel en tiempos del profeta Eliseo, y ninguno de ellos fue curado, sino Naamán, el sirio.» (Luc 4, 24-27)


40.    ¿Qué quería decir Jesús?

Que los gentiles estaban más abiertos que los israelitas para recibir el mensaje de Yavé.


41.     El libro de Abdías tiene un solo capítulo. ¿A quién habla el Profeta Abdías en el libro que lleva su nombre y qué les dice?

A los Edomitas, descendientes de Esaú, y les anuncia la destrucción, la cual de hecho sucedió con la invasión de Babilonia.

Visión de Abdías. Palabra del Señor Yavé sobre Edom: Acabamos de oír un llamado de Yavé, un mensaje que manda a las naciones: «¡En pie de guerra, levántense y ataquemos a Edom!»  Desde ahora serás pequeño entre las naciones, el menos considerado de todos. (Ab 1, 1-2)


42.     Hay un profeta muy conocido porque fue tragado por una ballena.  ¿Cómo se llamaba y a quiénes profetizó?  ¿Dónde se lee esta historia?

Fue Jonás.  Le tocó profetizar para los Asirios.  Todo está contado en el Libro de Jonás.

Leer Resumen Bíblico
JONAS


43.     ¿Quiénes son los Asirios y qué hace Dios con ellos?

Asiria es ahora el poder mundial y Dios va a castigar al Norte (Israel) a través de Asiria.

Jonás es llamado por Dios para profetizarles. Dios escoge a Jonás para esto, pero éste no quiere ir.


44.     ¿Por qué se opone Jonás a ser enviado a Asiria?

Debe imaginarse que Asiria va a ser usado por Dios para castigar al Reino del Norte o Israel.  Sabe que los Asirios son ultra-brutales.  Y posiblemente por esto no tiene deseos de llevarles un mensaje de parte de Dios.

Conocemos la historia:  Jonás se opone inicialmente, pero obligado por una serie de eventos extraordinarios (el más destacado es que fue tragado por una ballena y estuvo dentro de ésta 3 días), termina llegando a Nínive y cumpliendo lo que le encomendó el Señor:  llamar a los ninivitas al arrepentimiento. Recorre esta gran ciudad y profetiza que si no se arrepienten, será destruida.

Nínive era la capital del Reino de Asiria.  Sus habitantes (700.000) eran soberbios e inmorales.

Lo sorprendente es que, comenzando por el Rey, muchos ninivitas se arrepienten y eso no le gustó a Jonás.


45.     ¿Por qué el disgusto de Jonás?

Porque posiblemente él quería que Asiria fuera destruida, porque sabía que la salvación de Nínive sería la destrucción de Israel.  Además, podía ser tomado como un profeta falso, porque anunció la destrucción de la ciudad y sus habitantes y eso no sucedió.


46.    La historia de Jonás, eso de 3 días en el vientre de una ballena, parece mito.  ¿Será?

Jonás es escupido por la ballena
Jonás tragado por la ballena

Cuesta pensar en algo así, pero para Dios no hay nada imposible. ¿No?  Y lo curioso es que el mismo Jesús se refiere a la estadía forzada de Jonás dentro de una ballena.  ¿Iba el Hijo de Dios a citar un mito y con el sentido y la precisión que lo hizo?

“Estos hombres de hoy son gente mala; piden una señal, pero no la tendrán.  Solamente se les dará la señal de Jonás.  Porque así como Jonás fue una señal para los habitantes de Nínive, así lo será el Hijo del Hombre para esta generación”  (Lc 11, 29-30).


47.     ¿Qué está diciendo el Señor aquí?

Se estaba refiriendo el Señor a su muerte y resurrección:  al tercer día de estar bajo la tierra, resucitaría.  Jonás salió del vientre de la ballena a los tres días también.

Y enseguida Jesús también recordó la conversión de los ninivitas y menciona para ello la predicación de Jonás:  “En el día del Juicio los habitantes de Nínive se pondrán de pie para acusar a toda esa gente, porque cambiaron su conducta con la predicación de Jonás, y aquí hay alguien mucho mejor que Jonás”  (Lc. 11, 32)


48.     ¿Qué sucedió después con Nínive?

200 años más tarde, cuando los ninivitas volvieron a su estado de maldad anterior y esta vez no se convirtieron, por lo que Dios los amenazó con su destrucción.  La ciudad fue totalmente destruida en 612 aC por Babilonia que entonces pasa a ser el nuevo poder mundial.

Dios envió luego al Profeta Nahúm (hay un libro de este Profeta), cuyos 3 únicos capítulos están dedicados a predecir la destrucción de Nínive.  Se inicia así:  Palabras contra Nínive. Este es el libro de la visión que tuvo Nahúm de Elcós. (Na 1, 1)


49.     ¿Qué recuerdan del Profeta Oseas?

El libro del Profeta Oseas calza perfectamente en este momento del Norte:  sacerdotes falsos, dioses falsos, fiestas falsas.  Israel se ha olvidado de Yavé y están adorando a Baal y otros dioses.  El Norte (Israel) le es infiel al Señor.

El libro de Oseas parece una historia de amor y de desilusión.  Pero el tema central de Oseas es éste:  Dios es tu esposo y te ama, pero tú le has sido infiel.  Tu te has prostituido.


50.     Dios hacía que algunos de sus Profetas mostraran con su vida o con hechos de su vida lo que El quería mostrar.  ¿Recuerdan cómo hizo esto con Oseas?

Al comenzar el libro de Oseas, Dios le da una instrucción insólita:  que se case con una prostituta, para que él sea un ejemplo vivo de lo que estaba sucediendo en el Norte.

Cuando Yavé comenzó a hablar por medio de Oseas, le dijo al profeta: «Vete y cásate con una de esas mujeres que se entregan a la prostitución sagrada y ten hijos de esa prostituta. Porque el país se está prostituyendo al apartarse de Yavé.» (Oseas 1, 2)


51.     Siguiendo el estilo literario de Oseas, ¿qué tendríamos que preguntarnos nosotros?

¿Nos estamos acostando con los ídolos (poder, fama, placer …)?   ¿Nos estamos dejando enamorar por  el materialismo (lo material es lo único importante y lo espiritual de lado)?  ¿Nos estamos dejando seducir por el New Age y todos sus engaños y patrañas que parecen muy buenos para satisfacer nuestras necesidades espirituales, intelectuales y físicas?  ¿Optamos por el relativismo moral, es decir, decido lo que es bueno y lo que es malo de acuerdo a mi concienciaY esa conciencia no sirve ya, porque está tan laxa, que es como una liga que ha perdido su consistencia y no sirve para nada.

La infidelidad a Dios en nuestros días se parece a los días de Oseas.  ¿Estamos siendo fieles a Dios o nos estamos prostituyendo?  ¿Podría Oseas mostrarnos su vida conyugal con una prostituta como ejemplo de nuestro comportamiento?

¿No podría Dios hablarnos como habló a Israel por boca de Oseas?  Así:

Escuchen lo que dice Yavé, hijos de Israel. Yavé tiene un pleito pendiente con la gente de esta tierra, porque no encuentra en su país ni sinceridad, ni amor, ni conocimiento de Dios. Sólo hay juramentos en falso y mentiras, asesinato y robo, adulterio y violencia, crímenes y más crímenes Mi pueblo languidece por falta de conocimiento, y como tú has dejado que se perdiera el conocimiento, Yo también haré que pierdas mi sacerdocio. Te has olvidado de mi Ley, y también Yo me olvidaré de tus hijos. Todos por igual me han ofendido, pues me han dejado a Mí, su Gloria, por ir a unas vergüenzas.  (Oseas 4, 1-2 y  6-7)


52.     ¿Recuerdan algo del Profeta Amós?

Amós es el otro Profeta que habla al Norte.  Amós era del Sur, de un pueblo cerca de Belén, pero Dios lo envía a profetizar al Norte.

Amós es conocido por sus denuncias contra las injusticias sociales.  Predica que el verdadero culto a Dios y la religión consiste en la práctica de la justicia con los semejantes.

Amós anuncia que el Reino de Israel desaparecería:   Pues bien me estoy fijando en ese reino pecador de Israel, decidido a exterminarlo de la tierra. Sin embargo no exterminaré totalmente la casa de Jacob, dice Yavé. (Am 9, 8).


53.     ¿Qué quiere decir Yavé sobre la Casa de Jacob?

Jacob tuvo 12 hijos que constituyeron las 12 Tribus de Israel.  Las Tribus de Judá y Benjamín, más los de la Tribu de Leví (los Levitas o Sacerdotes) que formaron el Reino del Sur o Judá han constituido lo que ahora se llamará el pueblo Judío (por la Tribu de Judá)  y esa parte de la Casa de Jacob no será exterminada.

Así se cumple la profecía de Amós:  Sin embargo no exterminaré totalmente la casa de Jacob, dice Yavé. (Am 9, 8b).


54.     ¿Qué sucede con las otras 10 Tribus que formaron el Reino del Norte o Israel?

Esta profecía de Amós se cumple:  El Reino se había dividido en 930 aC  entre Norte (Israel) y Sur (Judá).  Y en 722 aC Asiria invade a Israel y se lleva a la mayoría de la gente, dejando un pequeño resto en el Norte.  Esas 10 tribus que constituían el Reino del Norte o Israel desaparecen y las dispersan por el Reino Asirio.


55.     El Reino del Norte o Israel queda disperso, pero no olvidado de Dios.  ¿Por qué podemos decir esto?

Porque unos 800 años después vendrá San Pablo diciendo que todo Israel será salvado.  Han sido asimilados en naciones gentiles, pero en Cristo todos serán salvados, inclusive esas tribus israelitas que las convirtieron en gentiles. 

San Pablo es conocido como el Apóstol de los Gentiles, porque fue a predicar a los paganos o gentiles. Y, dentro de esos paganos, estaban incluidos todos los descendientes de estas tribus del norte que fueron asimiladas al mundo pagano.


56.     Durante este tiempo de dispersión de los habitantes del Norte
por tres ciudades diferentes en el Reino Asirio, hay un libro que cuenta una historia muy bella en la Biblia que nos habla del Arcángel San Rafael.  ¿La conocen?

Está en el Libro de Tobías.

Leer Resumen Bíblico
Tobías


57.     ¿Qué nos narra el Libro de Tobías?

Es interesante ver cómo van calzando los libros suplementarios en cada uno de los 12 períodos en que hemos dividido la Historia de la Salvación.

En este momento del exilio a Asiria calza exactamente el Libro de Tobías.  Los que fueron llevados cautivos a Asiria nunca regresaron a su país.  Pero Dios cuidaba de estos exilados

Uno de éstos fue Tobit, un israelita fiel, que siempre adoró a Yavé y cumplía con la Ley, con las Fiestas y, además, ayudaba en todo lo que podía a sus hermanos de Israel.  Tobit era el único en su familia que había permanecido fiel a Yavé.

El Libro de Tobías es escrito por orden divina, a través del Arcángel San Rafael. 

Así comienza:

Historia de Tobit, hijo de Tobiel,  … de la tribu de Neftalí, que en tiempo de Salmanasar, rey de Asiria, fue desterrado de Tisbé, que queda al sur de Cadés de Neftalí, en la alta Galilea,  …
Yo, Tobit, he andado siempre por los caminos de la verdad y la justicia todos los días de mi vida y he dado limosna a mis hermanos y compatriotas que conmigo fueron desterrados a Nínive, en Asiria.  Siendo aún joven y estando en Israel, mi país, toda la tribu de mi padre Neftalí se separó de la familia de David y de Jerusalén, ciudad que fue elegida entre todas las tribus de Israel para que se ofrecieran los sacrificios, ya que allí se había edificado y consagrado el Templo en el que habita Dios.
Todos mis hermanos y la familia de mi padre Neftalí ofrecían sacrificios al becerro que Jeroboam, rey de Israel, había levantado en Dan, sobre los montes de Galilea.
Y sólo yo iba a Jerusalén con frecuencia para participar en las fiestas, como está ordenado a todo Israel por decreto eterno. Apenas cobraba las primeras crías, los diezmos de las cosechas y las primicias del esquileo de las ovejas, acudía a Jerusalén y se las entregaba a los sacerdotes, hijos de Aarón, para el altar.
Un ninivita me denunció al rey diciendo que era yo quien los enterraba en secreto. El rey me buscaba para matarme, tuve miedo y huí.  Todos mis bienes fueron confiscados para el tesoro real. Sólo quedé con mi esposa Ana y mi hijo Tobías.  Durante el reinado de Asarjadón volví a mi casa y me devolvieron mi esposa Ana y mi hijo Tobías (Tob 2, 1-7 y 19-20.

Tobit y Ana (Rembrandt)

Así que, Tobit, aunque era del Norte, nunca adoró ídolos y guardó la Ley de Yavé con rigor y, además, se dedicaba a hacer obras caritativas con vivos y difuntos, cuyos cuerpos enterraba a riesgo de ser castigado por esto.  Dios le concedió algunos favores para moverse con relativa libertad durante el exilio.  Pero también tuvo muchos sufrimientos:  su ceguera, malos entendidos con su esposa, persecución, etc.

Un día, creyendo que ya se acercaba el día de su muerte, aconseja así a su hijo Tobías.  Veamos cómo Tobit sí enseñó la fe de Israel a su hijo y tomemos estos consejos para nosotros.

Leer Tobías 4, 1-21

El Libro de Tobías continúa con la parte más conocida que es el viaje del hijo de Tobit (Tobías) con el Arcángel Rafael, bajo apariencia de un joven llamado Ananías.  Esta narración nos muestra cómo Dios va actuando a través del Arcángel y cuáles son las funciones de los Ángeles.   Y, por supuesto, nos muestra cómo Dios cuida de sus fieles aunque estén en el exilio.

Tobías sale a buscar un guía para el viaje y, al conseguir al Arcángel Rafael, en apariencia humana, avisa a su padre:

Tobías contó a su padre que había encontrado a un hermano israelita, y el padre le contestó: «Llámalo para saber a qué familia y tribu pertenece; y si es digno de confianza, para que te acompañe.» Tobías llamó al joven y Tobit se adelantó para saludarlo.  «¿A qué familia y tribu perteneces?», preguntó Tobit. El ángel respondió: «¿Qué te importa más: la persona que acompaña a tu hijo, o la tribu a la que pertenece?» Pero Tobit insistió en saber su nombre y la tribu a la que pertenecía.  El ángel dijo: «Soy Azarías, hijo de Ananías, uno de tus hermanos.» (Tob 5, 9-13)


58.     ¿Qué nos enseña esta respuesta del Arcángel San Rafael a Tobit?

El Arcángel nos enseña en este interrogatorio cómo responder sin mentir:  da el nombre por el que necesariamente tendrá que ser conocido, pero no dice a qué tribu pertenece. 

Tobías se despide de su padre Tobit antes de emprender el viaje con el Angel


59.     ¿Para qué es el viaje?  ¿Qué sucede en el viaje?

La finalidad del viaje es cobrar una antigua deuda de Tobit, pero –además del dinero- traen el remedio que le devuelve la vista, y Tobías trae esposa, una cantidad de dinero adicional que le da su suegro y una herencia por recibir.


60.     ¿Qué nos enseñan los resultados de este viaje?

Nos dice la Biblia que fue así como Dios envió al ángel Rafael para devolver la vista a Tobit y entregar a Sara por esposa a su hijo Tobías. (Tb 3, 16)


Al regreso, Tobías cura la ceguera de Tobit

Es decir, Dios en su Divina Providencia se ocupa de nuestras necesidades, si de veras confiamos en que las circunstancias que El permite para nuestra vida las debemos aceptar con confianza en que El nos cuida muy de cerca.  Tobías fue a cobrar una deuda, porque, según le dice su padre «Hemos vuelto a ser pobres, pero no te preocupes, ya que, si temes a Dios, huyes del pecado y haces lo que a él le agrada, tendrás con esto una gran riqueza».  Y Dios le da mucho más de lo que ellos esperaban.


61.     ¿Qué sucede al regreso del viaje, una vez curado Tobit y presentada la esposa de Tobías?

El Arcángel San Rafael se revela:

Tobit llamó a su hijo Tobías y le dijo: «Hijo mío, es necesario que pagues su sueldo al hombre que te acompañó.  Y debemos añadir algo más.» Respondió Tobías: «Padre, no es demasiado si le doy la mitad de lo que traje.  Me ha devuelto sano y salvo, atendió a mi esposa, me guió para recuperar el dinero que tú habías prestado y sanó tu ceguera.» Tobit respondió: «Lo que tú dices, es lo que le corresponde.»
Entonces llamó al ángel y le dijo: «Recibe como sueldo la mitad de todo cuanto trajiste.»  Pero el ángel, tomándolos aparte, les dijo: «Bendigan a Dios, denle gracias y proclamen su grandeza ante todos los vivientes por lo que hizo en favor de ustedes. Conviene bendecir a Dios, celebrar su Nombre y revelar sus obras. No demoren en darle gracias, ya que es bueno guardar el secreto del rey, pero conviene descubrir y alabar las obras de Dios. Practiquen el bien, porque así nunca los alcanzará el mal…
Les voy a decir toda la verdad, sin ocultarles nada … cuando tú y Sara rezaban, yo presentaba tus oraciones al Señor.  Cuando enterrabas a los muertos, yo estaba junto a ti. Cuando te levantabas de la mesa para dar sepultura a los muertos, esto no se me pasó por alto, sino que estaba contigo.
Ahora bien, Dios me ha enviado para sanarte a ti y a tu nuera.  Yo soy Rafael, uno de los siete ángeles que tienen entrada a la Gloria del Señor.»
Temblaron entonces, y los dos cayeron con el rostro en tierra, llenos de terror.
El les dijo: «No teman. La paz sea con ustedes. Bendigan siempre al Señor.  Cuando estaba con ustedes, no estaba por mi propia voluntad, sino por voluntad de Dios. A El deben bendecir y cantar todos los días.  Ustedes me veían comer y hablar, pero sólo era apariencia.  Bendigan ahora y den gracias al Señor; yo me voy al que me ha enviado. Escriban en un libro lo que se ha cumplido.» Y en seguida desapareció. (Tb 12, 1-7 y 11-20)


El Arcangel Rafael deja la casa de Tobit

(Lamentablemente el histórico Libro de Tobías es de los deuterocanónicos:  no lo tienen ni los Protestantes, ni los Judíos)


62.     Volvamos ahora a la invasión asiria.  Recordemos qué hizo el Rey de Asiria con los habitantes del Reino del Norte:

Después de sacar a casi todos del Reino de Israel y dispersarlos en tres sitios diferentes en Asiria, el Rey asirio llevó a Samaria (capital del Norte) gente de cinco naciones paganas distintas, para que se mezclaran con el resto de los israelitas que había dejado allí.  Y esa mezcla de israelitas con paganos importados fue lo que originó el pueblo que se conoce como los Samaritanos.


63.     ¿Cómo sería, entonces, la religión de los Samaritanos?

La religión de los Samaritanos era una mezcla de Judaísmo y Paganismo.  Tenían templos paganos y también uno dedicado a Yavé, pero los sacerdotes eran falsos.

Mapa mezcla israelitas con asirios
Mapa mezcla de israelitas con asirios

El rey de Asur hizo venir pobladores de Babilonia, de Cutá, de Avá, de Jamat y de Sefarvayim, y los ubicó en las ciudades de Samaria, en lugar de los israelitas. Esta gente ocupó el país de Samaria y permaneció en sus ciudades.Al principio, cuando se establecieron allí, no veneraban a Yavé, y Yavé envió contra ellos leones que mataron a muchos.  Entonces dijeron al rey de Asur: «Las personas que has desterrado y enviado a Samaria y a sus ciudades para poblarlas no saben cómo se debe honrar a Yavé, el Dios de aquel país, y El ha enviado leones que los matan.»
Entonces el rey de Asur dio esta orden: «Que vuelva allá uno de los sacerdotes que hemos desterrado de Samaria; que vaya a vivir con aquella gente y que les enseñe la manera de honrar al Dios de aquella tierra.»
Llegó, pues, uno de los sacerdotes que habían sido desterrados de Samaria, se quedó en Betel y les enseñó cómo debían honrar a Yavé.
Así y todo, cada uno de aquellos pueblos se fabricó su dios, que colocaron en los santuarios de las lomas que habían edificado los samaritanos; cada uno de estos pueblos puso a su dios en la ciudad donde habitaba:  Veneraban a Yavé, pero se hicieron sacerdotes de entre su gente, que servían a Yavé, en los santuarios de las lomas.  Honraban a Yavé y al mismo tiempo servían a sus dioses, según las costumbres del país de donde habían sido desterrados.
Hasta el día de hoy observan sus antiguas costumbres. En cuanto a los israelitas que han permanecido en Samaria, no honran a Yavé y no siguen sus preceptos y sus costumbres, según la Ley y los mandamientos que ha mandado a los hijos de Jacob, al que dio el nombre de Israel. (2 Reyes 17, 24-34)


64.     Esta es la gente que rechazan los de Judea en el Sur.  ¿Por qué?

Porque tenían una religión confusa, ecléctica, alejada del la Ley.  Por eso ningún judío hablaba con un samaritano, menos con una samaritana.  Y eso es precisamente lo que Jesús va a hacer.  Y ese diálogo, como todo lo de Dios, no se da por casualidad:  Jesús quiere ir para revelarse a los Samaritanos.


65.     ¿Cómo trata Jesús a los Samaritanos?

Con amor y deferencia.  Lo vemos con la Samaritana (Jn 4), en la parábola del buen Samaritano (Lc 10, 33), al destacar que el leproso que sí dio las gracias era samaritano (Lc 17, 16). 


66.     ¿Por qué creen ustedes que Jesús muestra deferencia hacia los Samaritanos?

Primero porque El ha venido para salvar a todos y luego porque no son totalmente culpables del sincretismo en su fe.  Veamos:

Los samaritanos eran descendientes de Jacob, formaban parte de las 12 tribus de Israel, pero perdieron la fe y el sacerdocio, al dividirse el Reino, en el reinado de Jeroboam, que estableció dos templos a ídolos y fundó su propio sacerdocio, pues los Levitas se habían quedado en el Reino del Sur.

Entonces ese pueblo se olvidó de la Ley y adoraba a Yavé y a otros dioses a la vez.  ¿Cómo no iba a ser así si los Sacerdotes que tenían eran falsos y no enseñaban la Ley?  Tampoco tenían los libros proféticos de la Biblia, que hablaban del Mesías; tenían sólo el Pentateuco (los primeros 5 libros).


67.     Al reflexionar sobre el encuentro de Jesús con la Samaritana, solemos concentrarnos en la conversión de esta mujer.  Pero ahora vamos a extraer de este extenso diálogo de Jesús en Samaria, el cual ocupa todo el Capítulo 4 del Evangelio de San Juan (salvo por unos versículos al final), las partes que se refieren a un asunto muy importante que quiere mostrar el Evangelista:  cómo Dios se revela a un pueblo considerado pagano por los judíos y al cual no trataban.

Jesús y la mujer samaritana en el pozo de Sicar

¿Qué recuerdan sobre el tema del Norte y el Sur en el diálogo de Jesús con la Samaritana y sobre la diferencia religiosa entre Judíos y Samaritanos?

Con una pregunta la Samaritana plantea a Jesús la confusión entre Judaísmo y Paganismo:  “¿dónde se adora a Dios, en el Norte o en el Sur?”  Pero también podemos notar que los Samaritanos sí tenían algo claro:  esperaban el Mesías.

Veamos esta parte del diálogo en Juan 4:

20.    Nuestros padres siempre vinieron a este cerro para adorar a Dios y ustedes, los judíos, ¿no dicen que Jerusalén es el lugar en que se debe adorar a Dios?»

Este cerro era el Monte Garizim, cerca de Sicar.  Allí los Samaritanos habían construido un templo en el año 400 aC, en el que sacerdotes falsos ofrecían sacrificios a Yavé, pretendiendo competir con el Templo de Jerusalén.  A pesar de que el templo de Garizim ya no existía, la mujer toca un problema focal entre judíos y samaritanos:  el sitio de culto debía ser uno solo (el Templo de Jerusalén), pero eso había sido violado al dividirse el Reino, con el establecimiento en el Norte de una religión cismática y la construcción de un templo rival.

21.    Jesús le dijo: «Créeme, mujer: llega la hora en que ustedes adorarán al Padre, pero ya no será "en este cerro" o "en Jerusalén".

Jesús le hace saber que viene una nueva era, en la que cesará el culto anterior, no sólo en el Monte Garizim, sino también en Jerusalén.  Vendrá un culto mucho mejor y más perfecto.

22.    Ustedes, los samaritanos, adoran lo que no conocen, mientras que nosotros, los judíos, adoramos lo que conocemos, porque la salvación viene de los judíos.

Jesús resalta la superioridad de la fe de los judíos, pero la superioridad no va en el sitio del culto, sino en el conocimiento.  De los judíos (de la Tribu de Judá) vendrá el que traerá la salvación a todos.  Y los Samaritanos terminarán por reconocer a Jesús quien trae la salvación que todos esperan.

23.    Pero llega la hora, y ya estamos en ella, en que los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad.
24.    Entonces serán verdaderos adoradores del Padre, tal como El mismo los quiere.  Dios es espíritu, y los que lo adoran deben adorarlo en espíritu y en verdad.

Al establecerse lo nuevo, al existir verdaderos adoradores del Padre, cesaría también la disputa entre Judíos y Samaritanos, ya que el nuevo culto suplantaría el antiguo de los Judíos y el antiguo de los Samaritanos.

Y esa nueva forma de adorar sería diferente en calidad y en cuanto al sitio de culto.  Primeramente, porque sería universal, para todos:  judíos, samaritanos, paganos.  Esta nueva forma de adorar, no iba a estar limitada a un solo sitio, sino que sería extendida por todos los rincones de la tierra. 

Además sería una adoración en espíritu y en verdad. Hay muchas interpretaciones para esta frase. Algunas  van en una línea más espiritual:
Adorar en Espíritu

Otras, como la que veremos en esta lección, van en la línea más bien histórica, que nos interesa para mejor comprender lo que es Samaria. (cfr. Mons. Frederick Justus Knecht, quien fuera Obispo Auxiliar de Freiburg, Alemania)

La Verdad se manifestaría en ese único Sacrificio  ordenado por Jesucristo, que es El mismo, Quien se ofrece como el verdadero Cordero que quita el pecado del mundo.  Ese es el Sacrificio en espíritu y en verdad:   La Santa Misa.

Los sacrificios antiguos no eran en verdad, sino en sombras, en formas y figuras de verdad, pero no en la misma Verdad.Tampoco eran en espíritu, sino en materia.  Eran materia (víctimas animales), por lo que no podían llegar a limpiar la conciencia del que participaba de esos sacrificios, ni siquiera la del mismo Sacerdote que lo ofrecía.

Con el nuevo culto, Jesús dice que Dios será adorado en espíritu, es decir, por un sacrificio verdaderamente espiritual, y por una Víctima también verdaderamente espiritual, el Cordero de Dios que sí quita de veras el pecado del mundo.

Este discurso del Señor en Samaria sobre la adoración a Dios en espíritu y en verdad apunta al Sacrificio de la Nueva Alianza (Cristo crucificado), sacrificio único y para siempre, que se reactualiza en cada Misa celebrada en la tierra, desde donde sale el sol hasta el ocaso…y hasta en las mismas naciones paganas (Mal 1, 11).  Este Sacrificio de la Nueva Alianza es el verdadero cumplimiento de todos los sacrificios de la Antigua Alianza.

25.  La mujer le dijo: «Yo sé que el Mesías, (que es el Cristo), está por venir; cuando venga, nos enseñará todo.»

Los Samaritanos sabían que el Mesías debía venir y El iba a poner todo en claro.

      26.    Jesús le dijo: «Ese soy Yo, el que habla contigo.»
      28.    La mujer dejó allí el cántaro y corrió al pueblo a decir a la gente:

De la impresión, se le olvidó a qué había ido al pozo, pues dejó  el cántaro con que había ido a recoger agua.  (!!!)

      29.    «Vengan a ver a un hombre que me ha dicho todo lo que he hecho. ¿No será éste el Cristo?»
      30.    Salieron, pues, del pueblo y fueron a verlo.
      39.    Muchos samaritanos de aquel pueblo creyeron en
El por las palabras de la mujer, que declaraba: «El me ha dicho todo lo que he hecho.»
      40.    Cuando llegaron los samaritanos donde
El, le pidieron que se quedara con ellos. Y se quedó allí dos días.
      41.    Muchos más creyeron al oír su palabra,
      42.    y decían a la mujer: «Ya no creemos por lo que tú has contado. Nosotros mismos lo hemos escuchado y sabemos que éste es verdaderamente el Salvador del mundo.» (Jn 4, 20-4)

Jesucristo, el Mesías, se revela a los Samaritanos, a esos odiados por los Judíos … y muchos creyeron.

ORACION

Señor: 
Tú nos ha dicho
que no podemos estar contigo
y con tu Enemigo a la vez.

Sabemos que el Demonio
es nuestro Enemigo, también.


Pero muchas veces, igual que Israel, hemos estado así: 
pretendiendo estar, como bien se dice:  con Dios y con el Diablo.

Perdona las veces
que hemos estado contra Ti, Señor.

Perdona las veces
que no nos hemos decidido por Ti,

porque hemos vacilado
entre tu Voluntad y nuestros deseos.

Perdona las veces
que he coqueteado con los ídolos:

con el placer, la lujuria, la envidia,
el poder, la fama, el egoísmo.

Perdona las veces
que me he dejado seducir
por las patrañas del New Age:

Horóscopos y Astrología,
Espiritismo y  Ouija,
Adivinación y Brujería,
Poder Mental y Metafísica,
Ocultismo y Satanismo…

Perdona las veces que te he sido infiel, que me he prostituido,
porque he cedido a la tentación
y optado por el pecado.

Muchas veces me he sentido árido(a), seco(a), confundido(a),
sin darme cuenta que esa sequía
venía de mi alejamiento de Ti.

Manda la lluvia de tu Gracia
para que no siga tan alejado(a),

porque ahora sé que Tú
sí quieres estar cerca de mí,

para rociarme
e irrigarme con tu Gracia.

Manda tus gracias, Señor,
que las quiero recibir

para decidirme de veras por Ti.
Amén.

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