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LECCION # 21

EL MESIAS III
Vida Pública II

Jesús cura a la hija de Jairo


1.     ¿Qué sucede después de la descripción del  Reino  que  Jesús  hace  por  medio  de Parábolas?

Jesús realiza unos cuantos milagros bastante imponentes.

Después del discurso en Parábolas, entre las cuales destacamos la Parábola del Sembrador,  Jesús y los Discípulos toman una barca para pasar de Cafarnaún al otro lado del Mar de Galilea.  Y tiene lugar la tempestad, durante la cual los discípulos creen que la barca está a punto de hundirse, pero Jesús calma la tempestad.  (Mc 4, 35-41)

Jesús calma la tempestad
Jesús calma la tempestad

Y llegan a la población de Gerasa, donde Jesús libera a un endemoniado y los demonios entraron en los cerdos, los cuales se lanzaron por el precipicio hacia el mar y se ahogaron.  (Mc 5, 1-10)

De regreso a Cafarnaún navegando por el Lago, lo esperaba una multitud y también Jairo, el Jefe de la Sinagoga para pedirle que auxiliara a su hija que se estaba muriendo.  Pero la hemorroísa retrasa la ida de Jesús a casa de Jairo.  Luego sucede la revivificación de la niña. (Mc 5, 21, 43).

Mientras Jesús salía de Cafarnaún, le siguieron dos ciegos a quien cura, dándoles la orden de que no lo dijeran a nadie.  Y, al terminar con los ciegos, liberó un endemoniado mudo.

Greco El ciego curado
El ciego curado (El Greco)


2.
     ¿Por  qué  Jesús  ordenaba  que  no  se divulgaran  los  milagros,  especialmente  las curaciones?

No quería que se conocieran de manera de evitar movimientos populares de carácter político con relación al Mesías.


3.     ¿A  dónde  va  Jesús  en  esta  salida  de Cafarnaún?

 Los Evangelistas nos presentan a Jesús en Nazaret un Sábado, leyendo el Libro del Profeta Isaías. 

Leer Lucas 4, 16-21

Jesús en Nazaret
Jesús en la sinagoga de Nazaret

 ¿Qué acaba de decir Jesús en la Sinagoga de Nazaret?

Que Isaías está refiriéndose a El en ese pasaje.   Que es lo mismo que decir:  el Mesías soy Yo.

Leer Lucas 4, 22-27


4.     ¿Por qué hace alusión a la viuda de Sarepta y a Naamán el leproso sirio?

Porque ambos eran gentiles, no eran judíos. Jesús está diciendo que Dios ha venido también para los que no son judíos, y que a veces tiene que atender a los paganos cuando encuentra que los judíos no hacen caso. 

Por eso dice: ningún profeta es bien recibido en su patria, o como dice el dicho popular: nadie es profeta en su tierra.  Y esto es lo mismo que nos dice San Juan al comienzo de su Evangelio:  vino a su casa y los suyos no lo recibieron (Jn 1, 11).

Lc 4:
     
28.    Todos en la sinagoga se indignaron al escuchar estas palabras;
     
29.    se levantaron y lo empujaron fuera del pueblo, llevándolo hacia un barranco del cerro sobre el que está construido el pueblo, con intención de arrojarlo desde allí.
     
30.    Pero Jesús pasó por medio de ellos y siguió su camino.


5.     ¿Por qué tanta furia entre sus oyentes, que hasta trataron de matarlo?

El mayor disgusto debió ser el que Jesús anunciara que la liberación era también para los gentiles.  Sus oyentes no podían comprender que el Mesías viniera también para los no-judíos.  Si vamos a ser liberados ¿cómo vamos a estar ambos bandos en el mismo grupo?

Tal vez pensarían ¿será que Jesús está pasando por alto el problema de la opresión de los romanos y la dominación de Israel?


6.     
Pero … ¿qué liberación es la que viene a traer el Mesías?

La esclavitud que sufre Israel es mucho peorque las cadenas de hierro y los soldados romanos:  es la esclavitud del pecado.

Peor que el gobierno romano es el dominio del Demonio.  El cautiverio a que están sometidos no sólo les impide poseer su patria, sino que es un cautiverio del corazón que les impide poseer a Dios. 

La liberación que Jesús está proclamando no es del gobierno romano, ni de sus soldados, sino de Satanás.  Y ese Enemigo es el enemigo común de ambos bandos, judíos y gentiles.

Y la tierra que van a recibir en herencia no será Palestina, sino el Paraíso.  Jesús guía a todos, sean judíos o paganos, a la nueva Tierra Prometida que es el Cielo.


7.     ¿Qué hace Jesús luego de este incidente en Nazaret?

Tal como anunció, se fue de Nazaret, el pueblo que lo vio crecer, pero seguía enseñando en los otros lugares.

Leer Mateo 9, 35-38


8.     ¿Qué nos narra Mateo enseguida de esta preocupación del Señor?

Enseguida de esto Mateo nos narra las instrucciones que Jesús da a los Doce antes de enviarlos a misionar:

Mateo 10:
      1.    Jesús llamó a sus doce discípulos y les dio poder sobre los malos espíritus para expulsarlos y para curar toda clase de enfermedades y dolencias.

Luego San Mateo nos da los nombres de los Doce Apóstoles:

Mateo 10:
      2.    Estos son los nombres de los doce apóstoles: primero Simón, llamado Pedro, y su hermano Andrés; Santiago, hijo de Zebedeo, y su hermano Juan;
     
3.    Felipe y Bartolomé; Tomás y Mateo, el recaudador de impuestos; Santiago, el hijo de Alfeo, y Tadeo;
     
4.    Simón, el cananeo y Judas Iscariote, el que lo traicionaría.

Les instruye que primero hay que llevar la buena nueva de salvación al pueblo de Israel.  Luego será llevada a los demás pueblos:

Mateo 10:
     
5.    A estos Doce Jesús los envió a misionar, con las instrucciones siguientes: «No vayan a tierras de paganos, ni entren en pueblos de samaritanos.
     
6.    Diríjanse más bien a las ovejas perdidas del pueblo de Israel.
     
7.    A lo largo del camino proclamen: ¡El Reino de los Cielos está ahora cerca!
      8.    Sanen enfermos, resuciten muertos, limpien leprosos y echen los demonios. Ustedes lo recibieron sin pagar, denlo sin cobrar.

Jesús recomienda a sus Apóstoles que, al misionar, no pongan su confianza en los medios humanos sino solamente en Dios:

Mateo 10:
     
9.    No lleven oro, plata o monedas en el cinturón.
     
10.    Nada de provisiones para el viaje, o vestidos de repuesto; no lleven bastón ni sandalias, porque el que trabaja se merece el alimento.

Jesús instruye a los Apóstoles
Jesús instruye a los Apóstoles

Luego les anuncia persecuciones y cómo enfrentarlas:  con sagacidad, pero sin temer nada.  No tienen que preocuparse por su defensa, pues Dios mismo los defenderá y les dirá lo que tienen que decir:  será el mismo Espíritu Santo el que hablará.

Leer Mateo 10, 16-24

Si a Mí, que soy el Maestro, me persiguieron, ¿qué queda para los discípulos?

Mateo 10:
      25.    Ya es mucho si el discípulo llega a ser como su maestro y el sirviente como su patrón. Si al dueño de casa lo han llamado demonio, ¡qué no dirán de los demás de la familia!
     
26.    Pero no les tengan miedo. Nada hay oculto que no llegue a ser descubierto, ni nada secreto que no llegue a saberse.

Usar los medios de difusión convenientes para evangelizar.  En nuestros días, las azoteas son los medios de comunicación:

Mateo 10:
      27.    Lo que Yo les digo en la oscuridad, repítanlo ustedes a la luz, y lo que les digo en privado, proclámenlo desde las azoteas.  

Hay que tener miedo a los enemigos del alma, no a los del cuerpo:

Mateo 10:
      28.    No teman a los que sólo pueden matar el cuerpo, pero no el alma; teman más bien al que puede destruir alma y cuerpo en el infierno.
     
29.    ¿Acaso un par de pajaritos no se venden por unos centavos? Pero ni uno de ellos cae en tierra sin que lo permita vuestro Padre.
     
30.    En cuanto a ustedes, hasta sus cabellos están todos contados.
     
31.    ¿No valen ustedes más que muchos pajaritos? Por lo tanto no tengan miedo.

Hay que defender a Dios y a la Verdad:

Mateo 10:
     
32.    Al que se ponga de mi parte ante los hombres, Yo me pondré de su parte ante mi Padre de los Cielos.
     
33.    Y al que me niegue ante los hombres, Yo también lo negaré ante mi Padre que está en los Cielos.

Pero no hay que preocuparse si en el momento uno cree no tener las palabras adecuadas para la defensa.  Siempre hay tiempo para corregir al que está en contra de Dios, o para dar la palabra acertada a quien quiere oírla.

Luego anuncia divisiones en las familias:

Mateo 10:
      34.    No piensen que he venido a traer paz a la tierra; no he venido a traer paz, sino espada.
      35.    Pues he venido a enfrentar al hombre contra su padre, a la hija contra su madre, y a la nuera contra su suegra.
      36.    Cada cual verá a sus familiares volverse enemigos.


9.     ¿Por qué se dan las divisiones en las familias?

Para mejor entender esta difícil situación, recordemos unas palabras anteriores del Señor que complementan muy bien esta exigencia: “Mi madre y mis hermanos son los que escuchan la Palabra de Dios y la ponen en práctica” (Lc. 8, 21).

La Palabra de Dios une a los seres humanos, los hace familia. Pero los que se resisten a seguir la Palabra de Dios, se separan ellos mismos, se dividen de aquéllos que sí la siguen.  Por eso, a veces, se dan divisiones dentro de las familias, porque algunos de sus miembros optan por Dios y otros no.

Esto es difícil de entender, pero ¿cuál es la prioridad:  la unión superficial de la familia sobre bases débiles y hasta ficticias, o la opción por Dios que es prioridad para todos?

Mateo 10:
      37.    El que ama a su padre o a su madre más que a Mí, no es digno de Mí; y el que ama a su hijo o a su hija más que a Mí, no es digno de Mí.      

Con estas palabras el Señor nos quiere indicar que el amor que debemos a Dios está muy por encima del amor a cualquiera de sus creaturas ... está por encima aún del amor a nuestros seres más queridos. Hay que amar a Dios más que a los padres, más que a los hijos ... y, por supuesto, más que a uno mismo.

No quiere decir el Señor que no amemos a nuestros familiares -cosa que sería contraria a la Ley de Dios.  Significa que el amor a Dios viene antes que el amor a cualquier persona.  Precisamente en esto consiste el Primer Mandamiento, Amar a Dios sobre todas las cosas..

Amar a Dios sobre todas las cosas cuesta sacrificios y negaciones.  Por eso el Señor nos habla también de tomar su cruz y seguirlo:

Mateo 10:
      38.    El que no carga con su cruz y viene detrás de Mí, no es digno de Mí.
     
39.    El que vive su vida para sí la perderá, y el que sacrifique su vida por mi causa, la hallará.

Consiste esto en morir a uno mismo: a nuestros deseos, a nuestras inclinaciones. Es morir al “yo”, para que viva en nosotros ese “Tú” que es Dios.

Y en eso consiste el verdadero seguimiento a Cristo: en ese morir continuamente a uno mismo para dejar que sea Dios Quien viva en uno.

Seguir a Cristo es tratar de seguir la Voluntad de Dios para nuestra vida.  Es dejar de tener voluntad propia, dejar de tener planes y rumbos propios, dejar de tener criterios y pretensiones propias ... Es cambiar todo eso por lo que Dios quiere para mí.  Es renunciar a la propia voluntad y asumir la Voluntad de Dios como propia. Es dejar que Dios sea Quien haga, Quien muestre su plan, Quien indique rumbos, Quien proponga criterios, etc.

Y no hay que tener miedo a la Voluntad de Dios, porque la Voluntad de Dios es el plan perfecto que tiene Dios para santificarnos a cada uno de nosotros.


10.     ¿Qué hace Jesús después de dar estas instrucciones a sus Apóstoles?

Comienzan a predicar Jesús y los Doce.  Jesús va entrenando a sus Apóstoles en el anuncio del Reino y ya va estableciendo las bases para la Iglesia que luego dejará fundada oficialmente.


11.
     ¿Qué noticia recibe Jesús en esto días?

El martirio de San Juan Bautista.  Y Jesús decide retirarse con los Apóstoles para descansar un poco.


12.    
Pero … ¿qué evento muy importante sucede casi de inmediato?

  La multiplicación de los panes y los peces.  San Lucas y San Juan dicen que se retiraron hacia Betsaida, más allá del Lago de Galilea, del otro lado de Cafarnaún y subieron después a la cima de una colina.

Mapa Galilea, Samaria, Tiro y Sidón
Mapa de Galilea, Samaria, Tiro y Sidón

Leer Marcos 6, 30-44


13.     ¿Cuál era el ánimo del Señor justo antes de este gran milagro y qué decide hacer con la gente?

Jesús se acaba de enterar de la muerte de su primo, su Precursor, San Juan Bautista.  Nos dice San Mateo que “al enterarse Jesús de la muerte de Juan el Bautista, subió a una barca y se dirigió a un lugar solitario” (Mt. 14, 13), seguramente a orar, o simplemente a recuperarse de la tristeza de este hecho, que -como Dios- conocía ya de antemano, pero que como Hombre verdadero que era también, sentía aflicción por tal pérdida y por tan vil asesinato.

Pero al saber la gente que Jesús estaba por allí, lo siguieron por tierra y al ver aquella muchedumbre de gente “se compadeció de ella y curó a los enfermos” ... y posteriormente, les da de comer.  Es decir que Jesús se olvida de su retiro en soledad, y se somete a la solicitud de una muchedumbre hambrienta de pan material y de pan espiritual.   


14.
     Y   nosotros,  qué debemos hacer  para ser  imitadores de Cristo?

Pensemos:  ¿Es así como actuamos con relación a las necesidades de los demás? ¿Qué necesidades van primero: las nuestras o las de los demás? ¿Cómo atendemos a quien nos necesita para que le demos una palabra de aliento, una atención porque está enfermo o simplemente un trozo de pan? ¿Hacemos como Jesús, olvidándonos de nuestra tristeza o preocupación personal para atender a otros, aún dentro de nuestra propia tristeza o preocupación?


15.     ¿Cómo podemos medir la espectacu-laridad de este milagro?

¡Cómo habría sido ese acontecimiento! Fue tan impresionante, que tuvieron la intención de llevarse a Jesús para proclamarlo rey.  Llega la hora de comer, y con sólo cinco panes y dos pescados el Señor va repartiéndolos y saca comida para saciar a toda esa multitud ... y todavía quedaron sobras.


Multiplicación de los panes y los peces
(boceto de Arturo Michelena)

Las cifras que pone el Evangelista dan una idea de la espectacularidad del milagro:  5.000 hombres equivalen a unas 15.000 personas que seguían a Jesús para escuchar sus enseñanzas.


16.     ¿Qué  otra  enseñanza  aplicada  a nosotros nos viene en este episodio?

  Dios requiere nuestro aporte. ¿De dónde salieron los cinco panes y los dos pescados? Había un muchacho entre los presentes que los llevaba consigo.  

Ahora bien ¿podía el Señor haber sacado alimento de la nada o necesitaba el aporte del chico? Dios es todopoderoso y hubiera podido alimentar a aquel gentío de la nada.  Entonces ¿qué nos quiere decir el Señor con el aporte del chico?

Hay un canto popular-litúrgico que resume en sencilla poesía la generosidad del chico en la multiplicación de los panes:

Un niño se te acercó aquella tarde
sus cinco panes te dio para ayudarte
los dos hicieron que ya no hubiera hambre.
También yo quiero poner sobre tu mesa
mis cinco panes que son una promesa
de darte todo mi amor y mi pobreza.


17.     ¿Qué pre-anuncia este milagro? 

Este milagro fue ¡nada! en comparación con otro milagro que este milagro pre-anuncia: la Sagrada Eucaristía, en la cual Jesús se convierte El mismo en nuestro “Pan bajado del Cielo” (Jn. 6, 41).

Prefiguración de la Misa:  Primero la Liturgia de la Palabra: Jesús ha estado predicando en las riberas de Lago de Genesaret.  Luego la Liturgia Eucarística:  Dénles de comer:  no tenemos comida para darles. 

Prefiguración de la Iglesia:    Dénme lo que tienen.  Lo toma se los da a los Apóstoles para que ellos repartan.  Manda a colocar a la gente en grupos de 50 y 100, los cuales representan las futuras Parroquias y Diócesis.  Luego, cual futuros Sacerdotes, los Apóstoles distribuyen el alimento a todo el pueblo. 


18.     ¿Qué sucede enseguida?

Jesús huye otra vez y se retira a un monte solo, porque la gente lo quiere proclamar Rey.  (Jn 6, 14-15)


19.     ¿Y luego?

Jesús manda a los Apóstoles a que se vayan en la barca a la otra orilla, para El ir despidiendo a la gente y poderse ir a solas al monte.   Y, entrada la noche, la barca movida por el viento, como a las 3 de la mañana, se les aparece a los Apóstoles caminando sobre las aguas del lago.  (Mt 14, 22-23).

Jesús camina sobre el agua
Jesús camina sobre las aguas

Terminada la travesía, tocaron tierra en Genesaret.  Y allí se aglomeró otro gentío con enfermos.   Al día siguiente, los del otro lado del lago se dieron cuenta que Jesús no estaba por allí y que debía estar del lado de Cafarnaún, por lo que se embarcaron para buscarlo.


20.     ¿Qué les responde Jesús a los que lo buscaban?

Comienza por decirles que lo buscan porque han comido pan hasta saciarse.  Les dice que busquen el alimento que dura para la Vida Eterna (Jn 6, 26-27).  Y con esta afirmación comienza lo que se conoce como el Discurso sobre el Pan de Vida.

Jesús promete a los judíos que le están pidiendo más pan, después del milagro de la Multiplicación de los Panes, que les dará su propio Cuerpo y su propia Sangre como comida y como bebida, para alimentar la Vida Divina que El nos ha traído a los seres humanos.

Esta promesa la cumplirá en la institución de la Eucaristía durante la Ultima Cena.

Leer Juan 6, 31-60:

Sinagoga de Cafarnaún
Ruinas de la Sinagoga de Cafarnaún

Pero es que no captaban que este “Pan” iba ser un pan especialísimo, pues al comerlo, quien iba a actuar no era el pan comido, sino Dios mismo. 

Juan 6:
      61.    Jesús se dio cuenta de que sus discípulos criticaban su discurso y les dijo: «¿Les desconcierta lo que he dicho?
     
62.    ¿Qué será, entonces, cuando vean al Hijo del hombre subir al lugar donde estaba antes?
     
63.    El espíritu es el que da vida, la carne no sirve para nada. Las palabras que les he dicho son espíritu, y son vida.

Los presentes no lograban entender, mucho menos aceptar, cómo los alimentaría con su propia carne.  Jesús lo explica:  “¿Qué será, entonces, cuando vean al Hijo del hombre subir a donde estaba antes?  El Espíritu es quien da la vida;  la carne para nada aprovecha”.  

Eso de comer la carne, que parece cosa muy terrenal, solamente se justifica porque esa carne iba a ser la de Cristo resucitado, es decir, una realidad material transformada en una realidad espiritual por el Espíritu.  Y como es el Espíritu el que actúa, por eso da vida, Vida Eterna. 

Pero para aprovechar esto hay que tener fe, fe en las palabras de Cristo.  Quien cree recibe esa realidad espiritual que no se puede ver.  Quien cree participa de la vida de Cristo resucitado.  Quien cree se une a la Vida de Dios mismo.

Juan 6:
      64.    Pero hay entre ustedes algunos que no creen.» Porque Jesús sabía desde el principio quiénes eran los que no creían y quién lo iba a entregar.
     
65.    Y agregó: «Como he dicho antes, nadie puede venir a Mí si no se lo concede el Padre.»
     
66.    A partir de entonces muchos de sus discípulos se volvieron atrás y dejaron de seguirle.

Al oír esto muchos discípulos de Jesús dijeron, pensaron y comentaron que ya eso era “intolerable, inaceptable”.   Y Jesús, lejos de ceder un poco para tratar de impedir la huída de muchos de los suyos, más bien exige una elección.

Juan 6:
      67.    Jesús preguntó a los Doce: «¿Quieren marcharse también ustedes?»
     
68.    Pedro le contestó: «Señor, ¿a quién iríamos? Tú tienes palabras de vida eterna.
     
69.    Nosotros creemos y sabemos que Tú eres el Santo de Dios.»
     
70.    Jesús les dijo: «¿No los elegí Yo a ustedes, a los Doce? Y sin embargo uno de ustedes es un diablo.»
     
71.    Jesús se refería a Judas Iscariote, hijo de Simón, pues era uno de los Doce y lo iba a traicionar.

 Creer y vivir el misterio del Pan de Vida fue en ese momento el toque de distinción del verdadero seguidor de Cristo.  Y hoy también lo es. 

Y separarse de El puede suceder a raíz de la falta de fe, especialmente falta de fe en el Pan de Vida.  Al final se nos da a entender que Judas pudo haber comenzado a apartarse del Maestro al escandalizarse también con este discurso.  Dice el Evangelio:  “En efecto, Jesús sabía desde el principio quiénes no creían en El y quién lo habría de traicionar”.

Es imposible seguir a Cristo y distraernos con teorías contra la fe, especialmente aquéllas que niegan la Presencia Real de Jesús en la Eucaristía.  Esa elección la tuvieron que hacer los seguidores de Jesús en el momento de su discurso sobre el Pan Eucarístico.  Esa elección se nos presenta también a nosotros.

Jesús reparte la Comunión
Jesús alimenta a los Apóstoles con su propio Cuerpo

Y esa elección consiste en creer en la Presencia Real de Jesús en la Hostia Consagrada, pero también en aprovechar la gracia inmensa que es recibirlo lo más frecuentemente que podamos.  Y recibirlo dignamente, o sea, arrepentidos de todo pecado venial y confesados todos los mortales.


21.     ¿Qué sucede enseguida del Discurso del Pan de Vida?

Se celebra la Fiesta de Pascua y Jesús subió a Jerusalén.  Es la segunda Pascua de Jesús durante su Vida Pública:

Recordemos que la primera Pascua fue enseguida de las Bodas de Caná y nos refiere San Juan que en ésa expulsa a los mercaderes del Templo. Queda después la tercera y última Pascua.  (Los sinópticos nos ponen lo de los mercaderes en el Templo en la tercera Pascua). 


22.     ¿Qué  milagro  realiza  en ese viaje a Jerusalén?

Otra curación más … en Sábado, la del paralítico de la piscina de Bezata, en la que un Ángel movía las aguas de cuando en cuando y el primero que entrara al agua quedaba curado. 

El pobre paralítico estaba allí, pero, por supuesto, no podía entrar al agua.  Y Jesús lo sana.  Por cierto, Jesús encuentra a este hombre un poco después en el Templo y le dice:  «Ahora estás sano, pero no vuelvas a pecar, no sea que te suceda algo peor.»

Juan 5:
      16.    Por eso los judíos perseguían a Jesús, porque hacía tales curaciones en día sábado.      17.    Pero Jesús les respondió: «Mi Padre sigue trabajando, y Yo también trabajo.»
     
18.    Y los judíos tenían más ganas todavía de matarle, porque además de quebrantar la ley del sábado, se hacía a sí mismo igual a Dios, al llamarlo su propio Padre.

Juan 7:
      1.    Después de esto, Jesús iba de un lugar a otro por Galilea; no quería estar en Judea porque los judíos deseaban matarle.


23.     ¿Qué más hace Jesús por Galilea?

Da la enseñanza sobre la necesidad de la pureza interior, en respuesta a las tradiciones de purificación de los judíos.  Es en este tiempo cuando unos fariseos le piden un signo del cielo y El les dice que sólo tendrán el signo de Jonás, refiriéndose a su propia Resurrección.

También realiza unos cuantos milagros más (la curación de la hija de la mujer cananea, la de un sordo y mudo, el ciego de Betsaida, al que le unta saliva en sus ojos). 


24.
    De Betsaida Jesús y sus Apóstoles se van hacia el norte a la región de Cesarea de Filipo.  ¿Qué sucede aquí?

Mapa Galilea, Samaria
Mapa Galilea Samaria Tiro Sidón

*Jesús instituye su Iglesia
y a Pedro como el primer Papa*

Rocas grandes en Cesarea de Filipo
Rocas grandes en Cesarea de Filipo

Mateo 16:
      13.    Jesús se fue a la región de Cesarea de Filipo. Estando allí, preguntó a sus discípulos: «Según el parecer de la gente, ¿quién soy Yo? ¿Quién es el Hijo del Hombre?»
     
14.    Respondieron: «Unos dicen que eres Juan el Bautista; otros que eres Elías, o bien Jeremías o alguno de los profetas.»
     
15.    Jesús les preguntó: «Y ustedes, ¿quién dicen que soy Yo?»
     
16.    Pedro contestó: «Tú eres el Mesías, el Hijo del Dios vivo.»
     
17.    Jesús le replicó: «Feliz eres, Simón Barjona, porque esto no te lo ha revelado la carne ni la sangre, sino mi Padre que está en los Cielos.
     
18.    Y ahora Yo te digo: Tú eres Pedro (o sea Piedra-Roca), y sobre esta piedra/roca edificaré mi Iglesia; los poderes de la muerte jamás la podrán vencer.

Enseguida de esta declaración de la fundación de la Iglesia, Jesús da a Pedro las llaves del Reino de los Cielos:

      19.    Yo te daré las llaves del Reino de los Cielos: lo que ates en la tierra quedará atado en el Cielo, y lo que desates en la tierra quedará desatado en el Cielo.»

Es decir, Jesús continúa la fundación de su Iglesia con el paso de la autoridad a Pedro, dándole las llaves del Reino.  Iglesia y Reino son la misma cosa.

Aparte de la autoridad dada a Pedro en el Reino que es la Iglesia, notemos la connotación de que el Reino de los Cielos comienza aquí en la tierra.

El Reino de David es ahora el Reino de Dios que es también la Iglesia.


25.     ¿Cómo resalta la Iglesia la conexión entre el Mayordomo o Primer Ministro en el Antiguo Testamento y el nombramiento de Pedro como primer Papa?

La Iglesia resalta esta conexión al poner los dos textos juntos el Domingo 21 Tiempo Ordinario “A” en la Primera Lectura Is. 22, 19-23   y en el Evangelio (Mt. 16, 13-20.)

Eliaquim es nombrado Mayordomo de la Casa de Israel.  Pondré en sus manos las llaves de la Casa de David:  cuando él abra, nadie podrá cerrar y cuando el cierre nadie podrá abrir (Is 22, 22). 

Jesús usa el mismo lenguaje al nombrar a Pedro como el primer Papa:   Yo te daré las llaves del Reino de los Cielos:  lo que ates en la tierra quedará atado en el Cielo (Mt 16, 19) 

Son las mismas llaves de la Casa de David.  Es el Reino de Cristo en la tierra. 


26.     ¿Qué dice Jesús enseguida de dar las llaves del Reino a Pedro?

Mateo 16:
      20.    Entonces Jesús les ordenó a sus discípulos que no dijeran a nadie que Él era el Mesías.
     
21.    A partir de ese día, Jesucristo comenzó a manifestar a sus discípulos que Él debía ir a Jerusalén y que las autoridades judías, los sumos sacerdotes y los maestros de la Ley lo iban a hacer sufrir mucho. Que incluso debía ser muerto y que resucitaría al tercer día.

Enseguida de haber instituido a Pedro como Mayordomo o Vicario del Reino, como el primer Papa, justo a partir de ese día, Jesús ya anuncia su muerte.


27.     ¿Por qué ahora sí comienza a anunciar su muerte?

Jesús funda a la Iglesia
Jesús entrega las llaves de la Iglesia a Pedro

Porque tenía que dejar instituida su Iglesia y preparada su sucesión antes de morir.  Da las llaves del Reino antes de anunciar su muerte, para que el Vicario pudiera ocuparse del Reino hasta que el Rey regresara.


28.     Cabe preguntarnos, entonces,  ¿para qué murió Jesús?

Para redimirnos, para salvarnos.


29.     Pero … ¿para qué vivió?

No fue simplemente para morir, pues hubiera podido morir en la matanza de los inocentes.  Podría aducirse que tiene que ser adulto para después morir.  Pero, ya siendo adulto, escapa por voluntad propia de la muerte unas cuantas veces, entre ellas, cuando anunció en la Sinagoga de Nazaret que en El se cumplía el anuncio de Isaías sobre el Mesías (Lc. 4, 28-29).

Podemos decir:  bueno, es que estaba en Nazaret y debía morir en Jerusalén, pero tampoco se deja matar allí cuando quisieron apedrearlo en una larga discusión con los fariseos.  (Jn. 8, 59)

Así que vemos como Jesús evita la muerte unas cuantas veces.  Pero, además, muchas veces trata de pasar inadvertido.


30.     ¿De qué maneras trata de pasar Jesús inadvertido y por qué?

Trata de pasar inadvertido, cruzando en bote de un lado al otro, caminando por campos en vez de carreteras, exige a los sanados que no digan quién es El, silenciando a los demonios que lo reconocían como Hijo de Dios.  A los Apóstoles les dijo después de la confesión de Pedro que no dijeran a nadie que El era el Mesías.

Lo hace así porque si se declara Rey bajo el reinado de los Romanos, de Pilato, lo matan, lo cual terminó sucediendo. Por eso la inscripción en la Cruz:  Rey de los Judíos.  Según los Romanos, ésa era la causa de la muerte.


31.
    ¿Por qué, entonces, pospone la muerte varias veces?

Jesús no estaba aún listo para morir, pero no era que no estuviera listo anímicamente, pues El mismo dijo que nadie le quitaba la vida, sino que El la entregaría.  (Jn. 10, 18)

No puede morir aún, porque no viene simplemente a morir, sino a re-establecer el Reino:  «Yo tengo que anunciar también a las otras ciudades la buena nueva del Reino de Dios, porque para eso he sido enviado.» (Lc. 4, 43)

Por eso antes nos había dado la Ley o Constitución del Reino en el Sermón de la Montaña.   Luego formó a 12 Apóstoles que representan las 12 Tribus de Israel, para re-establecer el Reino.  Y ahora deja arreglada la sucesión:  el Vicario o Primer Ministro que gobernará el Reino hasta que el Rey regrese.

Mateo habla de Reino para que los judíos entiendan bien.  Lucas habla ya de Iglesia.  Pero también es un Reino espiritual, que comienza en el corazón cuando dejamos que el Rey gobierne nuestro ser.


32.
     ¿Qué  nos  narra  Mateo  en  el  siguiente Capítulo, en que muestra que Jesús se considera Rey?

Leer Mateo 17, 24-27

Medio Siclo era lo que tenían que pagar de impuesto al Templo los judíos.   El Rey no tiene que pagar.  La Iglesia y el Papa no pagan impuestos.  El Reino de Dios está por encima de otros reinos.  San Pedro lo debe pescar porque no puede salir de la bolsa de Jesús, el Rey, pues eso sería un signo de sumisión. 


33.     ¿Qué  aplicación   práctica  tiene  la fundación  de la Iglesia  para  nuestra vida diaria?

A veces se oye decir:  “Yo creo en Cristo, pero no me gusta la Iglesia o no estoy de acuerdo con la Iglesia”. 

Pero … si Jesús es el Rey y su principal enseñanza es el Reino, ¿cómo puede gustarme el Rey y no querer su Reino?  

Si buscas a Cristo, el Cuerpo de Cristo es su Iglesia (1 Cor 12).  El camino hacia Cristo es la Iglesia con los Sacramentos.  No puedes estar con el Rey y no ser de su Reino.      

Malos Obispos y malos Sacerdotes no invalidan la Iglesia, como los malos Reyes no invalidaron el Reino de David.  Ni Judas invalidó el Reino de Jesús.   Han pasado 2.000 años y han habido muchos “Judas”.

Porque en el Reino hay trigo y cizaña, lo dijo Jesús:

Leer Mt 13, 26-30

La Iglesia tiene pecadores y santos.  Es imposible que sea sólo de santos, pues es el refugio de los pecadores.  Y Dios desea convertirlos y hacerlos parte de su Reino. 


34.     ¿Qué hace Jesús luego de anunciarles su muerte, para confirmar la fe de sus Apóstoles?

Justo antes de la Transfiguración, San Pedro ha confesado que Jesús es el Mesías.  Pero en cuanto esto sucede, Jesús comienza a redefinir lo que significa ser el Mesías. 

Efectivamente, el Cristo, el Mesías, era el Rey que tanto esperaban los judíos, pero muchos creían iba a liberar a Israel de los Romanos. 

Sin embargo, Jesús revela a sus Apóstoles que la misión del Mesías no era la de asumir el poder político, sino que era un camino de humildad, sufrimiento y muerte.  Y comienza a decir unas cosas muy serias acerca de lo que significa ser seguidor del Mesías:  «Si alguno quiere seguirme, que se niegue a sí mismo, que cargue con su cruz de cada día y que me siga» (Lc 9, 23). 

Con miras a todo lo que van a tener que presenciar en Jerusalén, Jesús toma a sus tres discípulos más cercanos, Pedro, Santiago y Juan, y los lleva hasta la cima del Monte Tabor a orar y allí sucede el milagro de la Transfiguración.

Y, durante la oración, comienza la Transfiguración:  el rostro de Jesús comienza a brillar con gloria, y no sólo su rostro, sino que su ropa se volvió de una blancura fulgurante.  Y entonces aparecen Moisés y Elías.  Y como si esto fuera poco, una nube envuelve a los Apóstoles y Jesús y se oye la Voz del Padre. 

Leer Mateo 17, 1-9

La Transfiguración de Jesús
La Transfiguración del Señor

La Transfiguración le muestra a los discípulos que Jesús no es meramente humano, que también es divino.  Ellos van a saber que Jesús ha muerto, pero el haber podido presenciar su gloria les dará esperanza y los sostendrán hasta que puedan ser testigos de su Resurrección. 

Moisés y Elías representan lo más importante de la Antigua Alianza:  la Ley y los Profetas.  Pero, además, hay un paralelismo entre el Tabor y el Sinaí.  Moisés recibió la Ley en el Sinaí.  Elías también estuvo en el Sinaí y allí vio a Dios en la suave brisa. 

Veamos los elementos que se repiten en ambos escenarios:  una nube, la montaña, una voz, una transformación, sentimiento de temor.  Moisés entra en una nube que cubre el Monte Sinaí y una voz le habla desde dentro de la nube.  Cuando Moisés baja de la montaña, su cara brilla.


35.     ¿Por qué aparecen Moisés y Elías?  ¿Por qué hay elementos comunes en el Sinaí y en el Tabor? 

El Monte Tabor
El Monte Tabor

Dios quiere decirnos algunas cosas: en el Sinaí Moisés recibe la Ley.  En el Tabor, se revela la nueva Ley.  Pero esa Ley no está escrita en tablas de piedra, sino que es una Persona.  Lo dice la Voz:  Este es mi Hijo amado.  Escúchenle.   Jesús toma el lugar de la Ley.  Y no es que la Ley va a ser abolida, sino que de allí en adelante, cumplir la Ley no sólo significa seguir los Diez Mandamientos, sino que significará imitar la vida y el ejemplo de Jesucristo, nuestro Señor.


36.     ¿Qué hablaban Moisés y Elías con Jesús?

Es San Lucas quien nos informa sobre la conversación:

Lucas 9:
      30.    Dos hombres, que eran Moisés y Elías, conversaban con Él.
      31.    Se veían en un estado de gloria y hablaban de su partida, que debía cumplirse en Jerusalén.

Partida es el significado literal del griego “éxodo”.  Jesús va a Jerusalén a llevar a cabo nuestra redención y el perdón de nuestros pecados.  Este es el nuevo “éxodo”, del cual hablan Jesús, Moisés y Elías, el cual será mucho mayor que el primer Éxodo.

El primer Éxodo liberó a los israelitas de la esclavitud del Faraón y los llevó de Egipto hasta la Tierra Prometida

Ahora bien, Jesús no vino a traer liberación de los Romanos, como esperaban la mayoría de los judíos.  El viene a traer la liberación de un Enemigo mucho mayor:  Satanás.  Nos libera de una esclavitud mucho mayor:  la del pecado y la muerte.  Y ese nuevo Éxodo que Jesús va a realizar en Jerusalén va a ser a costa de su propia Sangre. 


37.     Y ¿qué pensar del comentario de Pedro:  «Maestro, ¡qué bueno que estemos aquí! Levantemos tres chozas: una para ti, otra para Moisés y otra para Elías.» (Lc 9, 33)?

Los tres Apóstoles recibieron la gracia de contemplar a Jesús glorificado.  Por un momento, Jesús les deja ver y sentir su gloria divina

Tuvieron lo que pudiera llamarse una experiencia de contemplación muy intensa.  Esta experiencia les dio fuerza para seguir el camino de cumplimiento de las instrucciones del Maestro y sin duda los fortaleció para todas las vicisitudes que tuvieron que enfrentar,  llegando a sufrir persecuciones y hasta morir mártires dos de ellos.  

Recordemos que todo comenzó en oraciónJesús los llevó al monte a orar.  La oración de contemplación nos sostiene a lo largo de nuestro camino.  Hay que buscar esos momentos de oración en que Cristo puede manifestársenos, como a estos tres Apóstoles,  para darnos fuerza, luz y guía en nuestro caminar hacia el Cielo.


 ¿Qué sucede justamente al terminar la conversación entre Jesús, Moisés y Elías, al cesar el milagro de la Transfiguración?

Nos dice San Lucas que Jesús emprendió resueltamente el camino a Jerusalén. (Lc 9, 51), porque había llegado la hora. 


39.     ¿Cuánto tiempo pasó y qué actividades realizó Jesús mientras viajaba hacia Jerusalén para su última Pascua y para morir allí?

A pesar de que Jesús ya había tomado la decisión de irse a Jerusalén, el tiempo que pasó desde la Transfiguración hasta su muerte fue un lapso bastante largo, de al menos 4 meses.

Así que tuvo tiempo suficiente para realizar muchas actividades y dar muchas enseñanzas:

Milagros:  Curación de un epiléptico.  Curación de la mujer encorvada precisamente en Sábado.  Curación de un hombre hinchado también en Sábado.

Incidentes:  el pago del impuesto con la di-dracma sacada del pez.  Envío de los 72 discípulos delante de El y regreso de éstos.  Reunión en Betania con Marta y María.  Discusión en casa de un fariseo por los cumplimientos externos.  Reproche a los Doctores de la Ley por imponer cargas imposibles de cumplir.   

Enseñanzas:  Predica nuevamente sobre su muerte.  Exhorta a la humildad, recomienda la tolerancia, condena el escándalo.  Enseña la corrección fraterna.  Informa que el perdón no tiene límite (70 veces 7).  Parábola de siervo acreedor perdonado, que no perdona luego a quien le debía a él.  Venid a Mí los cansados y agobiados. Parábola del Buen Samaritano.  Enseña el Padre Nuestro.  Parábola del amigo que pide un favor a media noche.  Parábola del rico que acumulaba y muere.  Recomienda tener tesoros en el Cielo.  Exhortación a la vigilancia.  Parábola del siervo fiel y el siervo infiel.  Anuncia división dentro de las familias por su causa.  Nuevas exhortaciones a la conversión y cambio de vida.  Llamado a entrar por la puerta estrecha.  Llamado a la humildad y al desinterés.  Parábola de los invitados que no asistieron a la cena.  Llamado a posponer a padre, madre, mujer e hijos y poner primero a Dios.  La Parábola de la Oveja Perdida y la del Dracma perdido.

Estas dos parábolas las relata inmediatamente antes de exponer la parábola más conocida de todas.  ¿Cuál será?


40.    PARABOLA DEL HIJO PRODIGO:

Parábola del hijo oródigo
El hijo pródigo y el padre misericordioso

Esta parábola podría más bien llamarse la del padre misericordioso y es muy particularmente la Misericordia del Padre Celestial lo que Jesús desea destacar al contarla.

El hijo pródigo es aquél que peca de “prodigalidad”.  En ética católica la prodigalidad es el vicio que lleva a gastar el dinero de manera inconsiderada y desmesuradamente.

Vamos a ver algunos aspectos que no se han destacado mucho  cuando se reflexiona sobre esta historia que Jesús nos dejó.

Lo primero que tenemos que observar es el escenario en que Jesús cuenta esta parábola:  Y sucedió que, habiendo ido en sábado a casa de uno de los jefes de los fariseos para comer, ellos le estaban observando. (Lc 14, 1) (Después de la cena) Los publicanos y pecadores se acercaban a Jesús para escucharle.  Por esto los fariseos y los maestros de la Ley lo criticaban entre sí: «Este hombre da buena acogida a los pecadores y come con ellos.» (Lc 15, 1-2)

Y hay que notar también que Jesús está contando la historia del hijo pródigo como una explicación a las cenas que El tiene con pecadores.   La ocasión de una cena para contar esta parábola va a ser importante para las conclusiones finales. 

Conocemos la historia:  el hijo más joven se presenta al padre para pedir su participación en la herencia que le correspondería, herencia a la cual no tiene derecho aún, pues su padre vive.  Hasta los oyentes del Señor que son pecadores y cobradores de impuestos tuvieron que impresionarse por tan atrevida petición. 

Para ellos, como para nosotros hoy, es como si uno pidiera a su padre algo así:  Mira, papá, como aún no te has muerto y yo quiero disfrutar de la vida, dame la herencia que me toca recibir.  ¡Tremenda audacia! 

Y ¿cómo reacciona el padre?  Negándose a sí mismo y desprendiéndose de su dinero, actúa como si se hubiera muerto ya y da a su hijo menor la herencia correspondiente.

Pocos días después el hijo reunió todas las cosas, vendiendo propiedades de la familia, y se fue de allí.  Los presentes estarían impresionados.  Vender propiedades familiares para los judíos era algo bien grave, era como una traición bastante considerable. 

El joven se va a un país lejano (Lc. 15, 13)Esto es sinónimo de exilio para los judíos, ya que sólo la Tierra Prometida, era el hogar del Pueblo de Dios.  La Tierra Prometida fue la promesa que Dios hizo a Abraham y estar fuera de ella era una maldición.

A estas alturas, los oyentes de Jesús se estaban dando cuenta de que la historia que contaba era una acerca de pecado y de exilio, una temática que era archi conocida para todos los judíos. 

El hijo pródigo no podía caer más bajo que eso.  Pero, de hecho, sí se hundió aún más.  Al llegar la hambruna, se sintió indigente y hambriento.  Tuvo que emplearse en la actividad que se le presentara, y consigue un empleo de cuidador de cerdos, a los que debía alimentar. 

Esto ya debió haber dado mucho asco a la audiencia.  Para lo judíos, el cerdo era el animal más impuro y sucio que podía haber.  El hijo pródigo se ha envilecido a tal punto que servía a paganos que criaban cerdos, y se hizo él mismo impuro por su contacto con prostitutas y cerdos.  La difícil situación en que estaba lo llevó a las profundidades del exilio y de la vergüenza.  Y ocurre una profunda conversión:  el hijo pródigo recapacita y resuelve:

“Me levantaré, iré a mi padre y le diré: Padre, pequé contra el cielo y ante ti. Ya no merezco ser llamado hijo tuyo, trátame como a uno de tus jornaleros." (Lc 15, 18-19).

Cuando tomó la herencia actuó como si el padre hubiera muerto.  Ahora decide actuar como si él estuviera muerto, pidiendo al padre que lo tratara como a uno de sus jornaleros, no como hijo.

Nos dice el relato que el hijo levantándose, partió hacia su padre (Lc. 15, 20).   Levantarse” es el mismo lenguaje que se usa para la resurrección.  El significado es claro:  arrepentirse y volver al Padre, sugiere una resurrección.

Dado el contexto de la historia, lo que Jesús quiere destacar está mostrándose ya:  la amistad de Jesús con los pecadores es una celebración porque los que están muertos espiritualmente están siendo resucitados. 

El regreso de los pecadores ya lo había anunciado antes de contar la parábola:  Yo les digo que de igual modo habrá más alegría en el cielo por un solo pecador que vuelve a Dios que por noventa y nueve justos que no tienen necesidad de convertirse. (Lc 15, 7)

¿Cuál es la respuesta de los Fariseos?  Ese es el final de la parábola.  Los Fariseos están representados en el hijo mayor.  Este está llegando del campo y oyendo la celebración, averigua el motivo.  Un sirviente le dice que su hermano menor ha regresado y se ha reconciliado con el padre. 

Pero el hijo mayor se enojó y no quiso entrar. Su padre salió a suplicarle (Lc 15, 28).  Este hijo simboliza a los que se resisten a entrar, pero el padre sale hacia donde él está, tratando de hacerlo entrar al hogar junto con el otro hijo.  Y le dice para convencerlo: 

«Había que hacer fiesta y alegrarse, puesto que tu hermano estaba muerto y ha vuelto a la vida, estaba perdido y ha sido encontrado.» (Lc 15, 31-32)

Estas palabras del padre misericordioso al hijo mayor las dirige Jesús a los Fariseos que están murmurando.  Jesús cuenta esta historia, no sólo para mostrar la Misericordia Divina, sino también esperando que los Fariseos entren y tomen parte en la celebración donde hay pecadores. 

La historia funciona como una explicación de las amistades de Jesús y también como una invitación a los Fariseos para que se unan a Jesús en la mesa.  Así que los últimos versículos de la parábola cuestionan a los Fariseos acerca de la crítica que ellos hacen a las compañías de Jesús en los banquetes. 

Y Jesús deja la historia en suspenso:  no sabemos qué hace el hijo mayor.  Y esto es a propósito, porque Jesús quiere dejarle las puertas abiertas a los Fariseos.  Como el padre misericordiosos, Jesús los invita a entrar y celebrar con Él el regreso del que estaba perdido.


41.     ¿Cómo   continúa  el  periplo  de  Jesús hasta llegar a Jerusalén para la Pascua  y  su Pasión y Muerte?

Jesús continúa dando enseñanzas de manera directa y también contando otras parábolas, y de cuando en cuando haciendo otras curaciones:   la parábola del rico Epulón y el pobre Lázaro, la descripción de la fe como un grano de mostaza, la curación de los 10 leprosos (sólo uno regresó a agradecer y era samaritano). 

Luego comienza a hablar de su segunda venida.  Y al terminar este relato de San Lucas los discípulos preguntan dónde sucederán esas cosas que Jesús anuncia para el fin del mundo y Jesús responde:  «Donde esté el cuerpo, allí se juntarán los buitres.» (Lc 17, 37).  Esta respuesta que desconcierta significa que los sucesos del fin del mundo tendrán lugar donde quiera que haya seres humanos.

Luego tenemos la Parábola del Fariseo y el Publicano que oraban en el Templo. 

Posterior a esto, los Evangelistas nos narran la institución del Sacramento del Matrimonio cuando Jesús proclama:

«¿No han leído que el Creador al principio los hizo hombre y mujer y dijo: El hombre dejará a su padre y a su madre y se unirá con su mujer, y serán los dos una sola carne?         De manera que ya no son dos, sino una sola carne. Pues bien, lo que Dios ha unido, no lo separe el hombre   (Mt 19, 4-6)

Luego tenemos la escena de Jesús bendiciendo a los niños:  Dejen que los niños vengan a Mí.  (Mc 10, 13-16).  Y el llamado a la infancia espiritual que descubrió Santa Teresita del Niño Jesús, por lo cual le fue otorgado el título de Doctora de la Iglesia: hacerse como niños para poder entrar al Reino de los Cielos.

Luego se presenta el encuentro entre Jesús y el joven rico que no pudo seguirlo, porque prefirió sus riquezas a la pobreza que el Maestro le proponía.  Continúa Jesús con un llamado a cuidarnos de las riquezas y una invitación a la pobreza. 

La Parábola de los obreros que, contratados en diferentes momentos del día, reciben todos el mismo salario. 

Luego anuncia nuevamente su pasión y muerte.  Y, a propósito de este anuncio de muerte del Señor, viene la atrevida pretensión de los hijos de Zebedeo:  «Concédenos que nos sentemos uno a tu derecha y otro a tu izquierda cuando estés en tu gloria.» (Mc 10, 37).  Esta escena termina con una exhortación a la humildad y al servicio.

Jesús cura a Bartimeo, el ciego de Jericó, que lo proclama Hijo de David.  Y por esto le dice al curarlo:  Anda, tu fe te ha salvado (Mc 10, 52).

Luego se nos narra la conversión de Zaqueo, otro publicano, en Jericó ya casi llegando a Jerusalén.


42.     ¿Cuándo   llega  por  fin  Jesús  a Jerusalén?

Llega para el momento de la Fiesta de los Tabernáculos. Pero no sube a Jerusalén enseguida.

Juan 7:

Jesús sube a Jerusalén en secreto:
      8.    Suban ustedes a la fiesta; Yo no voy a esta fiesta, porque mi tiempo aún no ha llegado.»
     
9.    Así habló Jesús y se quedó en Galilea.
      10.    Solamente después que sus hermanos fueron a la fiesta subió Él también, pero sin decirlo y como en secreto.
     
11.    Los judíos lo estaban buscando durante la fiesta y preguntaban: «¿Dónde está ése?»

Jesús declara que es Dios Quien lo ha enviado:
      14.    Hacia la mitad de la semana de la fiesta, Jesús subió al Templo y se puso a enseñar.
     
15.    Los judíos, admirados, decían: «¿Cómo puede conocer las Escrituras sin haber tenido maestro?»
      16.    Jesús les contestó: «Mi doctrina no viene de mí, sino del que me ha enviado.
     
17.    El que haga la voluntad de Dios conocerá si mi doctrina viene de Él o si hablo por mi propia cuenta.
     
18.    El que habla en nombre propio busca su propia gloria. Pero el que busca la gloria del que lo ha enviado, ése es un hombre sin maldad y que dice la verdad.»
     
19.    «Moisés les dio la Ley, ¿no es cierto? Pero si ninguno de ustedes cumple la Ley, ¿por qué quieren matarme?»
     
20.    Le gritaron: «Eres víctima de un mal espíritu. ¿Quién quiere matarte?»
     
21.    Jesús les respondió: «Esta no es más que mi primera intervención, y todos ustedes están desconcertados.
     
22.    Pero miren: Moisés les ha dado la circuncisión (aunque en realidad no viene de Moisés sino de los patriarcas) y ustedes hacen la circuncisión incluso en día sábado.
     
23.    Un hombre debe recibir la circuncisión, aunque sea sábado, para no quebrantar la ley de Moisés; entonces, ¿por qué se enojan conmigo porque he salvado al hombre entero en día sábado?
     
24.    No juzguen por las apariencias, sino que juzguen lo que es justo.»
     
25.    Algunos habitantes de Jerusalén decían: «Pero, ¿no es éste al que quieren matar?
     
26.    Ahí lo tienen hablando con toda libertad y no le dicen nada. ¿Será tal vez que nuestros dirigentes han reconocido que él es el Mesías?
     
27.    Pero éste sabemos de dónde viene, mientras que cuando venga el Mesías, nadie sabrá de dónde viene.»
     
28.    Entonces Jesús dijo en voz muy alta mientras enseñaba en el Templo: «Ustedes dicen que me conocen. Ustedes saben de dónde vengo. Sepan que Yo no he venido por mi propia cuenta: quien me envía es el Verdadero, y ustedes no lo conocen.
     
29.    El es el que me ha enviado, y Yo lo conozco porque vengo de Él.»

Los judíos mandan a los guardias a arrestar a Jesús:
      30.    Los judíos hubieran querido llevarlo preso, pero nadie le puso las manos encima porque todavía no había llegado su hora.
     
31.    De todos modos, muchos del pueblo creyeron en Él y decían: «Cuando venga el Mesías, ¿hará más señales milagrosas que este hombre?»
     
32.    Los fariseos se enteraron de los comentarios que hacía la gente sobre Jesús y, de acuerdo con los jefes de los sacerdotes, enviaron guardias del Templo para detenerlo.
     
33.    Entonces Jesús dijo: «Todavía estaré con ustedes un poco más de tiempo, y después me iré al que me ha enviado.
     
34.    Ustedes me buscarán, pero no me encontrarán, porque ustedes no pueden venir donde Yo estoy.»
     
35.    Los judíos se preguntaban: «¿Adónde piensa ir éste para que no lo podamos encontrar? ¿Querrá tal vez visitar a los judíos dispersos entre los griegos y enseñar a los mismos griegos?
     
36.    ¿Qué quiere decir con eso de: "Me buscarán y no me encontrarán", y "ustedes no pueden venir donde Yo estoy"?»

Jesús promete el Espíritu Santo a los creyentes: 
      37.    El último día de la fiesta, que era el más solemne, Jesús, puesto en pie, exclamó con voz potente: «El que tenga sed, que venga a mí, y que beba
     
38.    el que cree en mí. Lo dice la Escritura: De él saldrán ríos de agua viva.»
     
39.    Decía esto Jesús refiriéndose al Espíritu Santo que recibirían los que creyeran en él. Todavía no se comunicaba el Espíritu, porque Jesús aún no había entrado en su gloria.

El pueblo se divide por motivo de Jesús: 
      40.    Muchos de los que escucharon esto decían: «Realmente este hombre es el Profeta.»
     
41.    Unos afirmaban: «Este es el Mesías.» Pero otros decían: «¿Cómo va a venir el Mesías de Galilea?
     
42.    ¿No dice la Escritura que el Mesías es un descendiente de David y que saldrá de Belén, la ciudad de David?»
      43.    La gente, pues, estaba dividida a causa de Jesús.
     
44.    Algunos querían llevarlo preso, pero nadie le puso las manos encima.           

También el Sanedrín se divide a causa de Jesús:
      45.    Cuando los guardias del Templo volvieron a donde los sacerdotes y los fariseos, les preguntaron: «¿Por qué no lo han traído?»
     
46.    Los guardias contestaron: «Nunca hombre alguno ha hablado como éste.»
      47.    Los fariseos les dijeron: «¿También ustedes se han dejado engañar?
     
48.    ¿Hay algún jefe o algún fariseo que haya creído en él?
     
49.    Pero esa gente que no conoce la Ley, ¡son unos malditos!»
     
50.    Les respondió Nicodemo, el que había ido antes a ver a Jesús y que era uno de ellos. Dijo:
     
51.    «¿Acaso nuestra ley permite condenar a un hombre sin escucharle antes y sin averiguar lo que ha hecho?»
     
52.    Le contestaron: «¿También tú eres de Galilea? Estudia las Escrituras y verás que de Galilea no salen profetas.»
     
53.    Y se fue cada uno a su casa.


43.     ¿Qué más sucede en Jerusalén?

Luego de este diálogo tiene lugar la escena de la mujer adúltera que llevan ante Jesús los Escribas y Fariseos.  Jesús les responde que el que esté libre de pecado lance la primera piedra y se puso a escribir sobre la tierra.  Se cree que lo que Jesús escribió en el suelo fueron los pecados de los acusadores, comenzando por el más viejo y ninguno pudo tirar la primera piedra. (Jn. 8, 1-11).

Luego anuncia que El es la Luz del Mundo.  Que si no creen, morirán en sus pecados.  Y al Jesús hablar de su Padre, los Fariseos le contestan que no tienen otro padre que Abraham y Jesús responde.  Entre otras cosas, les dice que El existía antes de nacer Abraham.  En este momento trataron de apedrearlo, pero Jesús salió del Templo y se les escapó.

Jesús cura al ciego de nacimiento que manda a bañar en la piscina de Siloé, después de untarle barro en los ojos.

Luego habla del Buen Pastor y sus ovejas.

Afirma en este discurso que nadie le quita la vida, sino que Él la da cuando sea el momento:

«El Padre me ama porque Yo doy mi vida para retomarla de nuevoNadie me la quita, sino que Yo mismo la entrego. En mis manos está el entregarla y el recobrarla: éste es el mandato que recibí de mi Padre.» (Jn 10, 17-18)

Y después afirma solemnemente su divinidad:  Yo y el Padre somos la misma cosa” (Jn 10, 30).   Nuevamente tratan de apedrearlo, porque “tú, siendo hombre, te haces Dios” (Jn 10, 34),  pero nuevamente se les escapó.


44.     ¿Para dónde se va después de estos difíciles intercambios y por qué?

Se va de Jerusalén y se esconde al otro lado del Jordán.  Se va porque no ha llegado su hora.  El mismo dará su vida cuando llegue el momento.  Nadie se la quita:  El la da.  Y la recobrará al resucitar.

Juan 10:
      40.    Se marchó de nuevo al otro lado del Jordán, donde Juan bautizaba al principio, y se quedó allí.
     
41.    Mucha gente acudió a Él, y decían: «Juan no hizo ninguna señal milagrosa, pero todo lo que dijo de éste era verdad.»
     
42.    Y muchos creyeron en Él en ese lugar.


45.     ¿Quién   está  muriendo  y  avisan  a Jesús?   ¿Qué sucede?

  ¿RESURRECCION o REVIVIFICACION? DE LAZARO:

En el Evangelio de San Juan (Jn. 11, 1-45) observamos el impresionante relato de la llamada “resurrección” de Lázaro, el amigo de Jesús, quien -según palabras de su hermana Marta- ya olía mal, pues llevaba cuatro días  muerto.

Lázaro vuelve a la vida
Jesús le devuelve la vida a Lázaro

Pero cabe preguntarnos ¿fue realmente lo de Lázaro una resurrección ... o podríamos llamarla más bien una “revivificación”? 

Sucede que a Lázaro el Señor lo devolvió de la muerte hacia la misma vida que había vivido antes.  Lázaro volvió para estar en este mundo, regresó al mismo sitio donde vivía.  En efecto, San Juan Evangelista nos narra más adelante que, después de este milagro del Señor, muchos judíos fueron a Betania  - sitio donde había vivido Lázaro- no solamente para ver a Jesús, sino también para ver a Lázaro, al que había resucitado de entre los muertos (Jn. 12, 9).  

Profundizando un poco más en este hecho extraordinario, consideremos -por ejemplo- que Lázaro tuvo que volver a morir.  De hecho, San Juan nos dice que los jefes de los sacerdotes pensaron en matar a Jesús y en matar también a Lázaro, pues por causa de él, muchos los abandonaban y creían en Jesús. (Jn. 12. 11).  

Un resucitado no vuelve a morir.  Un revivido sí vuelve a morir.  Entonces ... ¿fue lo de Lázaro “resurrección”? ...  Realmente no, pues la resurrección es algo muchísimo mejor que revivir; es muchísimo mejor que volver a esta misma vida:  resurrección es volver a una vida infinitamente superior a la que ahora vivimos.

La muerte es la separación del alma y el cuerpo y en la resurrección nuestra alma se unirá a nuestro mismo cuerpo, pero éste no será igual al que ahora tenemos -sino infinitamente mejor-  pues será un “cuerpo de gloria” (Flp. 3, 21).

Así que la resurrección que Jesús nos promete es mucho más atractiva que el mito, patraña y mentira de la re-encarnación.  Y, además, está negada en la Biblia esta falsa creencia que nos viene del paganismo oriental.  Así dice la Sagrada Escritura:

Una sola es la entrada a la vida, y una la salida. (Sabiduría 7, 6).  Los hombres mueren una sola vez y después viene para ellos el juicio. (Hebreos 9, 27)  


46.     ¿Qué sucede después de que Lázaro es vuelto a esta vida?

  Ahora sí toman la decisión los jefes de los judíos de matar a Jesús. Pero Jesús se retira a una ciudad al norte de Judea, llamada Efrem o Efraín.

Mapa Jesús en Judea y Jerusalén
Mapa de Jesús en Judea y Jerusalén

Leer Juan 11, 53-57


47.     ¿Cómo entra Jesús por fin a Jerusalén?

Entra triunfalmente. Es reconocido como el Mesías e Hijo de David.

Pero antes de llegar, estando cerca y viendo la ciudad a distancia, lloró por ella.

Leer Lucas 19, 41-44

Mateo 21:
      1.    Estaban ya cerca de Jerusalén. Cuando llegaron a Betfagé, junto al monte de los Olivos,
     
2.    Jesús envió a dos discípulos con esta misión: «Vayan al pueblecito que está al frente, y allí encontrarán una burra atada con su burrito al lado. Desátenla y tráiganmela.
     
3.    Si alguien les dice algo, contéstenle: El Señor los necesita, y los devolverá cuanto antes.»
      4.    Esto sucedió para que se cumpliera lo dicho por el profeta:
     
5.    Digan a la hija de Sión: «Mira que tu rey viene a ti con toda sencillez, montado en una burra, un animal de carga.»
      6.    Los discípulos se fueron e hicieron como Jesús les había mandado.
     
7.    Le trajeron la burra con su cría, le colocaron sus mantos sobre el lomo y él se sentó encima.
     
8.    Había muchísima gente; extendían sus mantos en el camino, o bien cortaban ramas de árboles, con las que cubrían el suelo.
      9.    Y el gentío que iba delante de Jesús, así como los que le seguían, empezaron a gritar: «¡Hosanna al hijo de David! ¡Bendito sea el que viene en el nombre del Señor! ¡Hosanna en lo más alto de los cielos!»

Entrada triunfal de Jesús en Jerusalén
Entrada triunfal de Jesús en Jerusalén

Ya en Jerusalén:
Mateo 21:
      10.    Cuando Jesús entró en Jerusalén, toda la ciudad se alborotó y preguntaban: «¿Quién es éste?»
     
11.    Y la muchedumbre respondía: «¡Este es el profeta Jesús, de Nazaret de Galilea!»
     
12.    Jesús entró en el Templo y echó fuera a todos los que vendían y compraban en el Templo. Derribó las mesas de los que cambiaban monedas y los puestos de los vendedores de palomas. Les dijo:
     
13.    «Está escrito: Mi casa será llamada Casa de Oración. Pero ustedes la han convertido en una cueva de ladrones.»
     
14.    También en el Templo se le acercaron algunos ciegos y cojos, y Jesús los sanó.
     
15.    Los sacerdotes principales y los maestros de la Ley vieron las cosas tan asombrosas que Jesús acababa de hacer y a los niños que clamaban en el Templo: «¡Hosanna al hijo de David!». Estaban furiosos
     
16.    y le dijeron: «¿Oyes lo que dicen ésos?» Les respondió Jesús: «Por supuesto. ¿No han leído, por casualidad, esa Escritura que dice: Tú mismo has puesto tus alabanzas en la boca de los niños y de los que aún maman?»

Jesús se va a Betania:
      17.    En seguida Jesús los dejó y salió de la ciudad en dirección a Betania, donde pasó la noche.

Y durante estos días de su última Pascua en la tierra, Jesús conmuta entre Jerusalén y Betania.


48.     Al  día  siguiente,  entre  Betania  y Jerusalén Jesús maldice a la higuera.  ¿Qué significado tiene esto?

La maldición de la higuera es una acción simbólica.  Es como una parábola que se realiza en vez de narrarse.  Jesús da a entender la severidad con la que serán juzgados los que no tengan buenas obras.

Leer Marcos 11, 12-14


49.     ¿Qué sucede ese día en Jerusalén?

Lucas 21:
     
37.    Durante el día Jesús enseñaba en el Templo, y luego salía e iba a pasar la noche al aire libre al monte de los Olivos.
     
38.    Y desde muy temprano todo el pueblo acudía donde Él al Templo para escucharlo.


50.     ¿Qué sucede la próxima vez que va a Betania?

Mría de Betania lava los pies de Jesús
María de Betania unge con perfume los pies de Jesús

Hay un banquete en casa de Simón, uno que había tenido lepra.   Allí estaba Lázaro, el revivido.  Marta servía.  Y María había tomado una libra de perfume de nardo legítimo de gran precio y ungió los pies de Jesús, enjugándolos luego con sus cabellos.  Y Judas protesta el dispendio del perfume.  San Juan que nos narra el episodio acusa a Judas de ladrón, de querer los 300 denarios del precio del perfume, pues metía la mano en la bolsa.   Mucha gente vino al sitio de la cena, no sólo por Jesús, sino por ver a Lázaro revivido.  Por eso los sumos sacerdotes decidieron también dar muerte a Lázaro, pues por él muchos judíos se alejaban de ellos y creían en Jesús. (ver Jn 12, 1-11)

Nota:  Aunque la escena es parecida y el anfitrión tiene también el nombre de Simón, el banquete narrado en Lc 7, 36-50 es diferente y anterior a éste.  Aquí el anfitrión es Simón, el leproso; allá Simón el Fariseo.  Se cree que la mujer que ungió al Señor allá fue María Magdalena.  Aquí se ve claramente que quien unge al Señor es María, la hermana de Lázaro.  Aquélla fue una cena diferente, con invitados diferentes y desenlace diferente.


51.     ¿Qué fenómeno extraordinario sucede al día siguiente cuando Jesús va a Jerusalén de nuevo?

Se manifiesta la Voz del Padre:  “Lo he glorificado y lo glorificaré otra vez” (Jn 12, 26b).

Sucedió que unos judíos griegos vinieron a Jerusalén y contactaron a los Apóstoles para ver a Jesús.  Y Jesús les dice:  “Ha llegado la hora en que el Hijo del Hombre ha de ser glorificado”.  Y habla del grano de trigo que debe caer en la tierra y morir para poder dar fruto.

Luego:  El que ama su vida la destruye; y el que desprecia su vida en este mundo, la conserva para la vida eterna. (Jn 12, 25)

Leer Juan 12, 27-33


52.     Otro día de regreso a Jerusalén desde Betania.  ¿Qué sucede?

Discusión con los Sumos Sacerdotes, los Escribas y los ancianos, quienes le reclamaron con qué autoridad hacía las cosas que hacía. 

Cuenta varias parábolas importantes: la de los hijos mandados a trabajar, la de los viñadores que matan al hijo del dueño (en clara alusión a su propia muerte), la del banquete de bodas al que no vinieron los invitados. 

También ese día declara:  Den al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios (Mt 22, 15-22).

Nueva discusión con Escribas y Fariseos, en que les dice hipócritas y los acusa de desviar al pueblo. 

Luego siente dolor por Jerusalén que mata a los profetas y apedrea a los enviados.  Y da esa bellísima y conmovedora expresión¡Cuántas veces he querido reunir a tus hijos, como la gallina reúne a sus pollitos bajo las alas, y tú no has querido! (Mt 23, 37)

Y este grave anuncio:         
Mateo 23:
      38.    Por eso se van a quedar ustedes con su templo vacío.
     
39.    Y les digo que ya no me volverán a ver hasta que digan: ¡Bendito sea el que viene en nombre del Señor!»

Ese día alaba la ofrenda de la viuda que puso en el cepillo lo poquito que le quedaba para vivir.


53.     ¿Qué anuncios importantes hace este día?

Vuelve a anunciar la ruina del Templo y habla del fin del mundo.

Lucas 21:
      5.    Como algunos estaban hablando del Templo, con sus hermosas piedras y los adornos que le habían sido regalados,
     
6.    Jesús les dijo: «Mírenlo bien, porque llegarán días en que todo eso será arrasado y no quedará piedra sobre piedra.»

Y, ante la pregunta de los discípulos de ¿cuándo sucederá eso, y qué señales habrá antes de que ocurran esas cosas? (Lc 21, 7),  Jesús responde con un discurso preocupante sobre eventos desastrosos acerca de la destrucción del Templo y pestes, terremotos y guerras.

Y les advierte:

Lucas 21:
      20.    Cuando vean a Jerusalén rodeada por ejércitos, sepan que muy pronto será devastada.
     
21.    Los que estén en Judea, que huyan a los montes; los que estén dentro de la ciudad, que salgan y se alejen; y los que estén en los campos, que no vuelvan a la ciudad.
     
22.    Porque esos serán los días en que se rendirán cuentas, y se cumplirán todas las cosas que fueron anunciadas en la Escritura.
      32.    Yo les aseguro que no pasará esta generación hasta que todo eso suceda.

Con esto, Jesús profetizó la destrucción del Templo dentro de la generación que lo escuchaba, y todo sucedió así, pues cuarenta años después en  70 dC, el Templo fue totalmente destruido y también Jerusalén.

Los cristianos tomaron seriamente la profecía de la destrucción de Jerusalén y del Templo.  De acuerdo al historiador cristiano Eusebio, todos los cristianos de Jerusalén creían en ese anuncio, así que escaparon de Jerusalén antes de que fuera sitiada por los Romanos. 

Es curioso comprobar en los Hechos de los Apóstoles que los primeros cristianos vendieron todas sus propiedades, y de esa manera, compartiendo todo, deben haber logrado ubicarse en otros lugares.  Según Eusebio, se fueron a Perea, al lado este del Jordán.

Leer Hechos 4, 32-35

Jerusalén fue la única comunidad cristiana, cuyos miembros vendieron sus campos y casas.  No sucedió lo mismo ni en Antioquía, ni en Éfeso, a pesar de que éstas comunidades practicaban la caridad muy intensamente.

Sin embargo, el anuncio de la destrucción de Jerusalén y del Templo está entrelazado con anuncios del Fin del Mundo:

Leer Lucas 21, 24-28

San Agustín en La Ciudad de Dios, confirma que es difícil distinguir ambos eventos, a menos que se comparen anuncios semejantes en los tres sinópticos. 


54.     ¿Por   qué  Jesús  mezcla  ambos eventos:   la destrucción de Jerusalén y el Fin del Mundo?

Porque la primera venida de Cristo trae el juicio sobre el Templo y Jerusalén.  La descripción de su desaparición es un pre-anuncio de la segunda venida de Cristo cuando El juzgará al mundo entero.  Lo que sucedió al Templo, el cual fue juzgado infiel, pretende ser un anuncio de lo que sucederá cuando vuelva a juzgar al mundo. Los eventos son tan parecidos, que parecen idénticos.


55.    ¿Qué tipo de parábolas narra Jesús enseguida de estos anuncios escatológicos?

Nos narra parábolas sobre la vigilancia y la perseverancia final:la del ladrón nocturno, la del siervo fiel y el infiel, la de las diez vírgenes que esperaban al esposo y se les acabó el aceite.

Y remata con la Parábola de los Talentos, la cual nos llama a dar frutos de respuesta a las gracias que Dios nos da, de manera que cuando el Señor vuelva podamos presentar esos frutos.


56.     ¿Cómo describe Jesús el Juicio Final?

San Mateo nos refiere las palabras de Cristo:  “tuve hambre y me diste de comer ... tuve sed y me diste de beber ...” (Mt 25, 31-46).

¿Significa, entonces, que sólo seremos juzgados con relación a lo que hayamos hecho o dejado de hacer al prójimo?

Es importante comentar que hay una equivocada percepción de lo que es el Juicio Final si nos fijamos solamente en esta cita de San Mateo.   Parecería que sólo fuéramos a ser juzgado por el bien o el mal que hagamos o que dejemos de hacer a nuestros semejantes.  Y ésta es una visión reduccionista de lo que será el Juicio Final y de lo que es el Amor.

Es cierto que se repite esa célebre frase de  San Juan de la Cruz de que al final “seremos juzgados en el amor”, malinterpretando a este Doctor de la Iglesia como si se refiriera al amor a los semejantes, cuando está hablando más bien del amor a Dios.

Por eso, otro San Juan, el Evangelista, el discípulo amado, dice que el Amor consiste en que Dios nos ha amado y en que nosotros debemos amar a Dios.  Y con ese Amor con que Dios nos ama y con el cual nosotros podemos amar a Dios, también amamos a nuestros semejantes.  Así que el Amor es integral:  no es sólo a los demás, sino primeramente a Dios y de El a los demás.  (1 Jn.4, 7-8 y 10).


57.     ¿Cuántos   juicios  tenemos  los  seres humanos después de la muerte?

Una vez que dejamos esta vida, pasaremos por dos juicios:  el Juicio Particular, que tiene lugar en el mismo momento de nuestra muerte, y el Juicio Universal que sucederá al final de los tiempos, precisamente cuando Cristo vuelva glorioso a establecer su reinado definitivo.

Pero seremos juzgados sobre cómo hemos amado:   cómo hemos amado a Dios y cómo ese amor de Dios se ha reflejado en nuestro amor a los demás.  Esto es lo que destaca San Mateo al listarnos las obras de misericordia en ese tuve hambre y me diste de comer …

 Es imperioso recalcar que seremos juzgados por todas nuestras acciones y omisiones, en lo pensado, en lo hablado y en lo actuado, en lo oculto y en lo conocido.  En todo.   

 “Dios ha de juzgarlo todo, aun lo oculto, y toda acción, sea buena o sea mala”  (Ecl. 12, 14).  Esta idea también la menciona San Pablo:  “Puesto que todos hemos de comparecer ante el Tribunal de Cristo, para que reciba cada uno según lo que hubiere hecho, bueno o malo”  (2 Cor. 5, 10).

Así que cuando vuelva Cristo al final de los tiempos, nos resucitará como El resucitó.  Y, una vez juzgados por El, y separados los salvados de los condenados, Cristo Rey del Universo establecerá su reinado definitivo. 

(Del libro Espero la Vida del mundo futuro,
Isabel Vidal de Tenreiro, Ediciones Trípode)

ORACION

Señor Jesús: 
Tú que viniste a vivir entre nosotros

para re-establecer tu Reino,
que es la Iglesia que dejaste fundada

con San Pedro como primer Papa,
quiero darte gracias
porque pertenezco a ésa tu Iglesia,

donde tengo a mi disposición
las gracias necesarias

 para llegar a tu Reino en el Cielo.

Gracias porque también
diste
tu vida para mi salvación,
y la diste cuando quisiste darla
porque era el momento propicio.

Gracias por todos los milagros
que realizaste

y que los Evangelistas nos refieren,
en los que mostraste Tu poder
sobre enfermedades y calamidades.

Así pudieron ver
-y hoy nosotros también-

que  podías hacerlos porque eres Dios.

Queremos creer en Ti, Señor,
y en tus enseñanzas.

Y queremos estar preparados
para recibirte,

bien sea cuando llegue el momento
de nuestra muerte

o cuando vuelvas glorioso
a juzgar a vivos y muertos.

Dame la gracia de la perseverancia final,
para que pueda llegar al Cielo
que has prometido

a los que amen a Dios
sobre todas las cosas

 y a los demás como Tú me amas a mí
y como
Tú los amas a ellos.

Y que cuando llegue el Juicio Final
 pueda yo estar entre los que pones
a tu derecha

y los invitas a tomar posesión del Reino
 que tienes preparado desde siempre
para los que hacen
la Voluntad del Padre.
Amén.

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El Mesías IV
Ültima Cena
Condena a muerte

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